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El inmueble fue diseñado por Miguel Fisac y se inauguró en julio de 1971 EPrácticamente fue ejecutado por un solo albañil local

Miguel Fisac consiguió construir en Oleiros un milagro de hormigón. Contemplas la iglesia nueva de Santa Cruz por fuera y parece tan pequeña como una capilla. Entras y el monumental volumen te sobrecoge como una fastuosa catedral. Este truco arquitectónico, este edificio que es “una concha de un gigantesco bivalvo de hormigón; un juego apasionado de formas cóncavas y convexas que se agitan frente a la bahía de A Coruña”, como lo definió en su día el arquitecto Fernando Agrasar, cumplirá el mes que viene medio siglo de vida convertido en un templo de culto y de arquitectura, una obra que rompió moldes por su estilo neoexpresionista que en su día fue un shock para los más conservadores.

Nave y altar, y los muros acústicos con luz azul de los vidrios. |   // VÍCTOR ECHAVE

Nave y altar, y los muros acústicos con luz azul de los vidrios. | // VÍCTOR ECHAVE

“Es un espacio especial, viene gente de todas partes a verla, arquitectos de toda España. Mucha gente no la aprecia, incluso dice que es fea porque no es la clásica iglesia, por su forma y por ser de hormigón visto, pero es una joya auténtica, una enorme concha de vieira realizada por el gran hacedor de iglesias del siglo XX, Fisac. Es un espacio abierto, sin columnas, con una luz cenital en la capilla bautismal. Yo estoy enamorado de ella” explica el que es el párroco de esta iglesia desde hace dieciséis años, José Carlos Alonso. PUBLICIDAD

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“Vamos a celebrar este aniversario con una misa solemne el 10 de julio presidida por el arzobispo y con la coral del pueblo”, explica Alonso. La pandemia paralizó otras actividades previstas para esta celebración, que se realizarán más adelante, como la recuperación del entorno y la creación de una sacristía nueva, quedando la antigua como museo, según señala el sacerdote.

Baptisterio con luz cenital. |  // VÍCTOR ECHAVE

Baptisterio con luz cenital. | // VÍCTOR ECHAVE

Este templo inaugurado el 10 de julio de 1971 es una obra neoexpresionista organicista “de la que existen escasísimos ejemplos en Galicia”, según indicó Agrasar en un artículo de 1994: Santa Cruz, el templo de hormigón vivo. La comparó con edificios como la Filarmónica de Berlín, la Ópera de Sidney y la catedral de Brasilia. Pero el mérito de esta construcción, además, es que prácticamente la hicieron tres personas: Fisac que la diseñó; el párroco que la promovió, Manuel García Calviño, ya fallecido; y un albañil local, Julio Mañanas González, muy elogiado por el arquitecto. Todo hecho in situ.

Para el III Congreso Nacional de Arquitectura. Pioneros de la arquitectura moderna española, el arquitecto y profesor del Departamento de Construcciones Arquitectónicas de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de A Coruña, Esteban Fernández-Cobián, presentó un trabajo sobre la “génesis y desarrollo” de este templo, según él “una obra poco estudiada”, en el que recogía tanto declaraciones del propio Miguel Fisac (Medalla de Oro Nacional de Arquitectura) como del párroco promotor, entrevistado en 2008 por un alumno de doctorado, Marcos Álvarez Montes.

Detalle de los muros y la cubierta. |   // VÍCTOR ECHAVE

Detalle de los muros y la cubierta. | // VÍCTOR ECHAVE

Según se recoge, el cura García Calviño celebraba misa en un garaje prestado y habló con un matrimonio, Leopoldo Abente García de la Torre y su esposa Josefa Alonso Rodríguez, para que le donasen un terreno, lo que aceptaron con la petición de ser enterrados en ella. Josefa fue quien encargó el proyecto al manchego Miguel Fisac en 1966, comenzando las obras dos años después. La hizo bajo las nuevas premisas del Concilio Vaticano II.

El edificio es el resultado de decenas de cambios sobre el diseño original. El párroco pidió modificar el campanario y la ubicación de la sacristía o dejar un lucernario en el presbiterio y después resolvió a su manera otros problemas como la sobrecarga de las vigas centrales.

Vista de satélite del complejo parroquial. |   // L.O.

Vista de satélite del complejo parroquial. | // L.O.

Según Fernández-Cobián, la primera condición de García Calviño al arquitecto fue que debía de tener buena acústica y Fisac le prometió que sería estupenda. Pero en esto fracasó. “Se han hecho muchos estudios, lo han probado todo, pero no hay forma humana. En un estudio se concluye que la acústica es nula en un 95%”, declaraba el actual sacerdote a este diario en 2012.

Fisac ejecutó un complejo parroquial, el templo y otro edifico para guardería y escuela. Hoy en estas dependencias tiene su actividad Cáritas, se imparten cursos y charlas. El hormigón sigue más vivo que nunca.

Fuente. La Opinión de A Coruña

13 junio, 2021
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Dos meses después de su ordenación episcopal, el pasado 10 de abril, en la Catedral de Santiago, el nuevo obispo auxiliar, monseñor Francisco José Prieto, sigue conociendo las distintas realidades diocesanas y manteniendo contactos con los responsables de distintos organismos y entidades de la Iglesia que peregrina en Compostela. Si esta semana comenzaba con un encuentro en Cáritas Diocesana, donde tuvo oportunidad de conocer a los diversos equipos que llevan a cabo esta labor social y asistencial, este jueves se reunió en Carballo con el delegado de Medios de Comunicación Social, Manuel Blanco, y el equipo de personas que colaboran en la proyección mediática de la Iglesia diocesana. También ayer, acompañó al arzobispo, monseñor Julián Barrio, en la clausura del curso académico en las instalaciones docentes del Seminario Mayor Diocesano.

Y no son estas las únicas actividades en la agenda del obispo auxiliar. El pasado día 9 participó en la Vigilia de Oración “Enlázate por la Justicia”, que tuvo lugar en el salón de actos de Compañía de María. El domingo asistirá en Lugo a la tradicional Ofrenda al Santísimo y el miércoles día 16 celebrará la Eucaristía de clausura de las actividades de los jóvenes de la Delegación de Infancia e Xuventude, que se desarrollará en la Capilla Universitaria. El viernes 18 clausurará un encuentro de grupos de Vida Ascendente en A Coruña y presidirá las Confirmaciones en Virxe do Camiño, en Poio.

11 junio, 2021
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“Adoremos al Santísimo Sacramento”

Queridos diocesanos:

La solemnidad del Corpus Christi fundamenta la misión evangelizadora en una sociedad secularizada. La preocupación es buscar una renovación tanto exterior como interior de la comunidad cristiana. La crisis de fe lleva a preguntar cuántos creen que Jesús está real y verdaderamente presente en la Eucaristía. Con frecuencia tratamos de adecentar la fachada sin darnos cuenta que los cimientos se están resquebrajando, lo que se manifiesta en el proceso de descristianización. San Juan Pablo II en su exhortación postsinodal Ecclesia in Europa escribía: “La cultura europea da la impresión de ser una apostasía silenciosa por parte del hombre autosuficiente que vive como si Dios no existiera” (EE 9). Pensar y vivir desde Dios y hacia Dios conlleva asumir un compromiso por el hombre.

El amor es inmortal

El amor es inmortal porque Dios es amor. Este amor nos lo ha manifestado Dios Padre al enviarnos a su Hijo, hecho carne, para salvarnos y acompañarnos hasta el final de nuestros días. Esto se refleja en la institución de la Eucaristía. En la última Cena, “mientras comían, tomó pan y, pronunciando la bendición, lo partió y se lo dio diciendo: Tomad, esto es mi cuerpo. Después tomó el cáliz, pronunció la acción de gracias, se lo dio y todos bebieron. Y les dijo: esta es mi sangre de la alianza, que es derramada por muchos” (Mc 14,22-24). “La fracción del pan, como al principio se llamaba a la Eucaristía, ha estado siempre en el centro de la vida de la Iglesia. Por ella, Cristo hace presente a lo largo de los siglos el misterio de su muerte y resurrección. En ella se le recibe a Él en persona, pan vivo que ha bajado del cielo (Jn 6,51), y con Él se nos da la prenda de la vida eterna, merced a la cual se pregusta el banquete eterno en la Jerusalén celeste”[1]. Así lo reitera la comunidad cristiana cuando el sacerdote proclama: “Este es el Misterio de nuestra fe”, respondiendo: “Anunciamos tu muerte, proclamamos tu resurrección, ven Señor Jesús”. Se nos llama a celebrar, adorar y contemplar este Misterio con la conciencia viva de la presencia real de Cristo, testimoniándola con nuestra actitud al servicio de los últimos con el objetivo de construir una sociedad más justa y fraterna. Esta necesidad la estamos percibiendo de manera especial en las consecuencias de esta pandemia que está visibilizando duramente nuestra vulnerabilidad. Los creyentes en Cristo “sufren con los que sufren” (Cf. 1Cor. 12, 26). Toman en serio el dolor del prójimo, les conmueve y les empuja a hacer algo por remediarlo. La fe no necesita del sufrimiento para revalorizarse. Cristo quiso hacerse uno de nosotros experimentando nuestro dolor y nuestra muerte. Ha entregado su vida para que nosotros la tengamos en abundancia.

Día de la Caridad

Si alguno dice, amo a Dios, y aborrece a su hermano, es un mentiroso; pues quien no ama a su hermano, a quien ve, no puede amar a Dios a quien no ve” (1Jn 4,20). El amor a Dios y el amor al prójimo son inseparables. Como escribió Benedicto XVI, “el versículo de Juan se ha de interpretar más bien en el sentido de que el amor del prójimo es un camino para encontrar también a Dios, y que cerrar los ojos ante el prójimo nos convierte también en ciegos ante Dios”[2]. En la hipótesis de una sociedad plenamente justa el amor es necesario. “No hay orden estatal, por justo que sea, que haga superfluo el servicio del amor. Quien intenta desentenderse del amor se dispone a desentenderse del hombre en cuanto hombre. Siempre habrá sufrimiento que necesite consuelo y ayuda. Siempre habrá soledad. Siempre se darán también situaciones de necesidad material en las que es indispensable una ayuda que muestre un amor concreto al prójimo”[3].

En este convencimiento la Iglesia en España hace coincidir con la solemnidad del Corpus el Día de la Caridad, como llamada a estar pendientes de los demás, sobre todo de los más pobres y necesitados material y espiritualmente. Como pueblo que peregrina hacia Dios, la acción caritativa ha de realizarse en la Iglesia, con la Iglesia y al servicio de la Iglesia, “que sin dejar de gozarse con las iniciativas de los demás, reivindica para si las obras de caridad como deber y derecho propio que no puede enajenar”[4]. Quien ha acogido el amor de Dios, siente la necesidad de manifestarlo a través de sus obras. Por eso, “quien quiera vivir con dignidad y plenitud no tiene otro camino más que reconocer al otro y buscar su bien”[5].

Agradeciéndoos vuestra generosa colaboración económica con Cáritas para ayudar a los necesitados, os saluda con todo afecto y bendice en el Señor,

+ Julián Barrio Barrio,
Arzobispo de Santiago de Compostela.

[1] JUAN PABLO II, Carta apostólica Mane nobiscum Domine, 3.

[2] BENEDICTO XVI, Carta Encíclica Deus caritas est, 16.

[3] Ibid., 28b.

[4] Concilio Vaticano II, Decreto “Apostolicam actuositatem”, 8.

[5] JUAN PABLO II, Mane nobiscum Domine, 9.

1 junio, 2021
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La intención de El Video del Papa de abril es por los derechos humanos fundamentales

En su intención de oración de abril, el Santo Padre defiende que todas las personas del mundo tengan el derecho a desarrollarse integralmente, y pide especialmente por aquellos que arriesgan sus vidas luchando por los derechos fundamentales.

(Ciudad del Vaticano, 6 de abril de 2021) – El Video del Papa, que recoge la intención de oración que Francisco confía a toda la Iglesia Católica a través de la Red Mundial de Oración del Papa, trata en el mes de abril sobre los derechos fundamentales de las personas. En concreto, el Santo Padre no solo quiere poner el énfasis en “oponerse activamente a la pobreza, la desigualdad, a la falta de trabajo, de tierra, de vivienda, de derechos sociales y laborales”, sino también en aquellas personas que diariamente arriesgan sus vidas por defender los derechos humanos fundamentales en entornos conflictivos de todo tipo.

Las imágenes de El Video del Papa de abril buscan reflejar el uso de estos derechos fundamentales —a través de manos de innumerables hombres y mujeres que trabajan la tierra, que abren puertas, que curan, que se alimentan, que estudian…— y el abuso de esos mismos derechos, en manos de niños y niñas explotados, en manos sufrientes de personas encarceladas sin juicio, entre otras situaciones críticas. El video cuenta con el apoyo de la Misión Permanente de Observación de la Santa Sede ante las Naciones Unidas.

Cuando se habla de derechos humanos fundamentales se trata de derechos que todas las personas tienen básicamente por existir como seres humanos. Son inherentes a todos, independientemente de la nacionalidad, sexo, origen étnico o nacional, color, religión, idioma o cualquier otra condición. La Declaración Universal de Derechos Humanos, adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1948, fue el primer documento legal en establecer la protección universal de los derechos humanos fundamentales.

Las enseñanzas de la Iglesia: derechos por ser persona
También en la Iglesia, desde el Papa Juan XXIII en la década de 1960, los derechos humanos han tenido una importancia central en la enseñanza y la práctica social católica. Como escribió en un reciente artículo el Card. Michael Czerny S.J.: “Cuando San Juan XXIII enumeró los derechos fundamentales en su encíclica Pacem in terris de 1963, comenzó con los que hoy se consideran económicos. ‘El hombre tiene derecho a vivir’, dice, ‘tiene derecho a la integridad corporal y a los medios necesarios para el buen desarrollo de la vida, en particular a la alimentación, al vestido, a la vivienda, a la asistencia médica, al descanso y, finalmente, a los servicios sociales necesarios’. Hoy, el Papa Francisco hace el mismo hincapié, subrayando en particular los derechos al trabajo, a la vivienda, a la tierra y a la seguridad alimentaria: ‘tierra, techo y trabajo’”.

Por su parte, el P. Frédéric Fornos S.J., Director Internacional de la Red Mundial de Oración del Papa, añadió: “No es la primera vez que el Papa Francisco insiste en la importancia de los derechos fundamentales de las personas. En su última encíclica, Fratelli tutti, denunciaba que ‘Mientras una parte de la humanidad vive en opulencia, otra parte ve su propia dignidad desconocida, despreciada o pisoteada y sus derechos fundamentales ignorados o violados’ (FT, 22). Francisco nos pide este mes orar por ‘aquellos que arriesgan sus vidas luchando por los derechos fundamentales en dictaduras, en regímenes autoritarios e incluso en democracias en crisis’. Es una invitación a recordar a estos hombres y mujeres, en tantos países del mundo, que continúan en la cárcel o en situaciones peligrosas, o que perdieron la vida, y muchos de ellos en nombre de su fe en Jesucristo. No los olvidemos, recemos por ellos, por ellas”.

Rezar por los que defienden los derechos fundamentales
Acompañemos con la oración el Video del Papa de abril, a la vez que destacamos el coraje y la determinación de aquellos que luchan todos los días para que estos derechos humanos fundamentales sean iguales para todos, aunque para algunas personas eso implique poner en riesgo su propia vida.

7 abril, 2021
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Miércoles 10 de marzo de 2021. 13.00h. “Formar personas libres y expertos en humanidad” (Julio Diéguez, Rector del Seminario de la Prelatura del Opus Dei).

Es la tercera sesión del Curso sobre acompañamiento espiritual. Este ciclo de conferencias on-line está dirigido a sacerdotes de las diócesis gallegas, aunque puede participar toda persona interesada. En cuatro sesiones entre enero y mayo de 2021 se abordan los temas en juego cuando un sacerdote quiere acompañar espiritualmente a una persona: necesidad de la dirección espiritual, condiciones del que ayuda, relevancia de la vida de oración, el papel fundamental de la libertad, profundidad en la vida espiritual, etc.

Estas sesiones han sido organizadas por la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz, a través de sus representantes en las diócesis gallegas, con el deseo de colmar una laguna planteada en el Sínodo de los jóvenes y de la que se hace eco el Papa Francisco en su Exhortación Christus Vivit: “En el Sínodo muchos han hecho notar la carencia de personas expertas y dedicadas al acompañamiento” (n. 244).

 

9 marzo, 2021
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El Video del Papa de marzo busca resaltar la alegría que trae el sacramento de la reconciliación, y nos recuerda que se trata de un encuentro de amor y de misericordia entre Dios y nosotros.

(Ciudad del Vaticano, 2 de marzo de 2021) – El Video del Papa de marzo ha sido publicado con la intención de oración que el Santo Padre confía a toda la Iglesia Católica a través de la Red Mundial de Oración del Papa. Se trata de un mensaje lleno de esperanza, en el que invita a redescubrir la fuerza de renovación personal que tiene el sacramento de la confesión en nuestra vida. “Recemos para que vivamos el sacramento de la Reconciliación con renovada profundidad y para saborear el perdón y la infinita misericordia de Dios”, pide Francisco. El video de este mes se abre con él mismo yendo a confesarse, “para sanarme, para curar mi alma”.

“Jesús nos espera, nos escucha y nos perdona”

“En el corazón de Dios estamos nosotros antes que nuestras equivocaciones”, dice el Santo Padre en El Video del Papa, destacando una vez más la fuerza que tiene el amor de Dios sobre nuestro ser y nuestro actuar. Recibir este sacramento no se trata de erigirse ante un juez, sino de acudir a un encuentro de amor ante un Padre que nos recibe y nos perdona siempre. “El centro de la confesión no son los pecados que decimos, sino el amor divino que recibimos y que siempre necesitamos”, agrega Francisco. Y ese amor está antes que todo, antes que los errores, las reglas, los juicios y las caídas.

 

2 marzo, 2021
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La Delegación de Medios de la Diócesis de Santiago de Compostela, el equipo de delegados de Catequesis de Galicia y la Escuela de Agentes de Pastoral de la Parroquia de Carballo organizan una nueva edición de los cursos de formación online dirigidos a los distintos agentes de pastoral (animadores bíblicos, catequistas, religiosas/os, y animadores litúrgicos), al profesorado de Religión, y en general a los laicos y laicas que estén interesados en iniciar y/o profundizar un proceso de formación en su fe y misión pastoral.

Temática

En esta ocasión son 9 los cursos ofertados. En una nueva edición, que se abrirá en septiembre, estarán disponibles nuevos temas, como el “Curso sobre gestión económica de la parroquia” coordinado por el ecónomo de la Diócesis de Santiago, Fernando Barros, o el “Curso sobre la reciente restauración en la Catedral de Santiago” coordinado por el canónigo y director de la Fundación Catedral, Daniel Lorenzo.

Los cursos disponibles en actualmente son los siguientes:

Curso base sobre Biblia (I)

Es la segunda parte del programa del curso base sobre Biblia continuando el iniciado el curso pasado. Es una introducción a la historia de la salvación. No se trata de un estudio intelectual de la Biblia, pero sí ofrece unos conocimientos bíblicos fundamentales. Vamos a poder descubrir que la Palabra de Dios, es un mensaje de amor para todos nosotros y camino de salvación. Nos va a permitir motivar a muchas personas a que conozcan a Cristo Jesús, lo comprendan y lo amen.

Coordinador: José García Gondar (párroco de la Unidad Pastoral de Carballo)

Curso base sobre Liturgia (I)

Es la segunda parte del programa del curso base sobre Liturgia continuando el iniciado el curso pasado. La Iglesia nos anima a tener una experiencia de Dios que encuentra en lo litúrgico-sacramental su fuente y cima. El objetivo de este curso es introducir al alumno en el contenido de la liturgia por la cual la Iglesia Católica, Cuerpo de Cristo, en unión con su Señor y Salvador, Jesucristo, ofrece el culto de alabanza y acción de gracias al Padre por la santificación del mundo, cumpliendo su mandato. Este curso nos ayudará a conocer, profundizar y a vivir la liturgia de una manera más consciente y activa.

Coordinador: José García Gondar (párroco de la Unidad Pastoral de Carballo)

Curso base de Catequética

Este curso nos invita a pensar sobre el quehacer de la catequesis: el entorno en el que se realiza, las personas a las que se dirige, el mensaje que transmite, el modelo y el método pedagógico, la figura del catequista y la finalidad que se pretende. Esta reflexión está muy vinculada a los cambios que se producen en el campo de la sociedad, de la Iglesia y de la propia catequesis; y tiene, además, una orientación práctica, pues ofrece elementos para la programación y realización de la acción catequética.

Coordinador: José Vidal (Vicario de Enseñanza de la Diócesis de Tui-Vigo)

Curso sobre el Jubileo Compostelano

El Año Compostelano tiene primordialmente una finalidad religiosa. En este sentido el arzobispo de Santiago, monseñor Julián Barrio, nos exhorta a hacer una lectura católica de la peregrinación a Compostela, del Camino de Santiago y del Jubileo. Este curso nos ayudará a conocer, profundizar y a preparar el Jubileo Compostelano 2021-2022.

Coordinador: José Fernández Lago (Deán de la Catedral de Santiago de Compostela)

Curso sobre Pastoral juvenil – pastoral de frontera

¿Cuándo Jesús hablaba a sus discípulos de dejar las redes y seguirle se refería a las redes sociales? ¿Facebook, Twitter, Instagram…? En este curso nos adentraremos en la GENERACIÓN Z. La primera generación de la historia que VIVE en las redes. ¿Cómo son los jóvenes de hoy? ¿Cómo acercarme a ellos? ¿cómo hacerles llegar el evangelio de Jesús? En 5 sesiones muy prácticas nos adentraremos en su realidad y sus vivencias. Abriendo posibles caminos a través de los cuales hablarles de Jesús y provocar una experiencia de encuentro con Él. Si quieres ahondar en el conocimiento de tus jóvenes y llevarlos a Jesús esperamos serte útiles.

Coordinador: Javier García Rodríguez (Delegado de Pastoral de Infancia y Juventud de la Diócesis de Santiago de Compostela)

Curso sobre La Alabanza de la Iglesia

Es un curso sobre la Liturgia de las Horas (pensado como una continuación del de Espiritualidad litúrgica, aunque no sea necesario haberlo hecho para poder hacer a éste) lo que pretende es ayudarnos a descubrir el inmenso tesoro que tenemos por ser cristianos, por ser bautizados, de orar unidos a la Voz de la Iglesia que, en Cristo, eleva su canto de alabanza y acción de gracias a Dios Padre por medio del Espíritu. Que amemos y gocemos orando (¿Cómo alabar sin alegría?). Su metodología y presentación de los temas tiene un marcado estilo directo y narrativo. Lo que se desea es ofrecer y propiciar vida sin descuidar el contenido contrastado con la doctrina de la Iglesia y el acceso directo a los textos. Conoceremos la evolución de la oración pública de la Iglesia, el sentido y estructura de cada Hora, sus fundamentos teológicos, etc. Por último, señalar que hemos intentado explicar los conceptos de modo que pueda entenderlos quien se acerque por vez primera a este ámbito, y, a la vez, quisiéramos haber logrado que, quien ya esté familiarizado con la Liturgia de las Horas, pueda ampliar sus conocimientos y, sobre todo, profundizar en su vivencia.

Coordinadora: Sor Almudena Vilariño (monja Benedictina del Monasterio de San Paio de Antealtares de Santiago)

Curso básico sobre la Doctrina Social de la Iglesia

Es un curso a través del cual se nos invita a acercarnos a los principios fundamentales de la Doctrina Social de la Iglesia, partiendo de sus fuentes, haciendo un recorrido por su historia y familiarizándonos con sus más conocidos artífices e impulsores. No se trata de un estudio exhaustivo, sino de una toma de contacto con una parte de la enseñanza de la Iglesia tan importante, pero a la vez, quizá tan desconocida para muchos cristianos. Recurrir a ella siempre ha sido conveniente, pero más si cabe en nuestros días, a causa de los planteamientos que actualmente se están dando a nivel económico, político, social y cultural. Por eso, es fundamental conocerla, difundirla y aprender a tomarnos en serio nuestra propia vocación de constructores de la sociedad. Somos llamados a transformar el mundo y la evangelización se nos vuelve una tarea necesaria. Como bautizados y testigos de Jesucristo, debemos vivir nuestra espiritualidad no en abstracto, sino de una forma real e histórica en los ámbitos en los que se desarrolla nuestra vida: la familia, el trabajo, la economía, la política, la cultura… A lo largo de los diversos puntos tratados en este curso, el alumno irá descubriendo el horizonte de una teología moral social suyo fin primordial es orientar, desde los principios de la fe cristiana, los criterios morales aplicados a la sociedad y a las relaciones entre las personas, las comunidades y los estados.

Fátima Romar Vázquez, (Trabajadora social de Cáritas Diocesana de Santiago de Compostela)

Curso sobre Community Manager eclesial

Consciente de la importancia de los medios de comunicación y su gestión eficaz, la Iglesia insiste en sus documentos oficiales en la necesidad de una presencia y actuación eclesiales más activas y fructíferas en el ámbito de las redes sociales con vistas a la evangelización, y una nueva evangelización, cuyo destinatario es el hombre, ser narrador por naturaleza y necesitado de historias tejidas con amor

Coordinadores: Manuel A. Blanco (Delegado de Medios de la Diócesis de Santiago) y Anxo Pazos (colaborador con la Delegación de Medios de la Diócesis de Santiago)

Curso sobre el uso de las Nuevas Tecnologías en la familia

El papel de la familia es clave para la prevención de las adicciones. En la actualidad los niños y adolescentes se comunican a través de Whatsapp, Twitter o Facebook… o navegan por internet con desconocimiento de los peligros que el mal uso de estas plataformas puede ocasionar. Paralelamente, muchos padres se encuentran con poca información, con falta de criterios a la hora de establecer unas normas, etc. En esta Escuela, las familias encontrarán instrumentos para fortalecer el papel como padre o madre en la educación de los hijos ante situaciones de riesgo, como las de los usos problemáticos con las nuevas tecnologías, así como estrategias sobre su prevención.

Coordinador: Manuel Ángel García Gómez (experto en Nuevas Tecnologías)

Metodología

Los cursos se realizan íntegramente por internet utilizando una plataforma sencilla, por lo que no es imprescindible tener conocimientos informáticos. Tan solo es necesario disponer de un pc, portátil o tablet con acceso a internet. La Plataforma se encuentra activa las 24 hs. del día, por lo cual cada persona puede acceder en el momento que tenga más libre para dedicarse a la formación.

Materiales

Los cursos están organizados en Unidades temáticas. Hay materiales de estudio obligatorio (sobre los cuales se basan los trabajos a realizar) y materiales de estudio opcionales (Materiales de profundización y de oración).

Los tutores son los encargados de resolver las dudas y aclaraciones que el alumnado precise.

Temporalización

Todos los cursos comienzan el 19 de marzo, Día de San José, y terminan el 30 de abril. Cada lunes se abrirá un tema nuevo para trabajar a lo largo de la semana.

Certificación

Al finalizar y aprobar el Curso se recibe un Certificado de Aprobación.

Inscripción

Son cursos completamente gratuitos.

Los cursos tendrán un máximo de 25 participantes, admitidos por orden de inscripción.

El plazo de matrícula se abre el lunes 1 de marzo y estará disponible hasta el lunes 15 de marzo.

El formulario de inscripción es el siguiente:

 

1 marzo, 2021
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El vicesecretario para asuntos económicos de la conferencia episcopal española, don Fernando Giménez Barriocanal, participó el pasado 25 de febrero en el Foro La Región, en Ourense.

La conferencia que llevaba por título “ Lo que la Iglesia ¿nos roba? Frente a clichés y prejuicios, información y transparencia” abordó temas sobre los que, con frecuencia, se han instalado en el sentir de muchos estereotipos que no se ajustan a la verdad y sobre los que todas las diócesis españolas están comprometidas en  mostrar con la mayor nitidez el criterio de transparencia.

A lo largo de 75 minutos fue desmontando aquellos afirmaciones que  sobre  temas como la asignación tributaria, las inmatriculaciones, los privilegios fiscales de la iglesia, la enseñanza concertada, la clase de religión, los capellanes en las cárceles, hospitales y ejército o sobre qué la iglesia rinde o no cuentas y presentando  se presentan erróneamente como ciertas, presentando la realidad  sobre todos ellos

Destacó como una iniciativa de primera categoría la decisión de las diócesis gallegas de ofrecer la mayor transparencia sobre la gestión económica de las exequias con medidas  que conllevan la mejora de usos o costumbres que se han mantenido a lo largo de muchos años

 

28 febrero, 2021
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  • Uno solo es vuestro Maestro y todos vosotros sois hermanos (Mt 23,8). La relación de confianza, fundamento del cuidado del enfermo

Queridos hermanos y hermanas:

La celebración de la 29.a Jornada Mundial del Enfermo, que tendrá lugar el 11 de febrero de 2021, memoria de la Bienaventurada Virgen María de Lourdes, es un momento propicio para brindar una atención especial a las personas enfermas y a quienes cuidan de ellas, tanto en los lugares destinados a su asistencia como en el seno de las familias y las comunidades. Pienso, en particular, en quienes sufren en todo el mundo los efectos de la pandemia del coronavirus. A todos, especialmente a los más pobres y marginados, les expreso mi cercanía espiritual, al mismo tiempo que les aseguro la solicitud y el afecto de la Iglesia.

1. El tema de esta Jornada se inspira en el pasaje evangélico en el que Jesús critica la hipocresía de quienes dicen, pero no hacen (cf. Mt 23,1-12). Cuando la fe se limita a ejercicios verbales estériles, sin involucrarse en la historia y las necesidades del prójimo, la coherencia entre el credo profesado y la vida real se debilita. El riesgo es grave; por este motivo, Jesús usa expresiones fuertes, para advertirnos del peligro de caer en la idolatría de nosotros mismos, y afirma: «Uno solo es vuestro maestro y todos vosotros sois hermanos» (v. 8).

La crítica que Jesús dirige a quienes «dicen, pero no hacen» (v. 3) es beneficiosa, siempre y para todos, porque nadie es inmune al mal de la hipocresía, un mal muy grave, cuyo efecto es impedirnos florecer como hijos del único Padre, llamados a vivir una fraternidad universal.

Ante la condición de necesidad de un hermano o una hermana, Jesús nos muestra un modelo de comportamiento totalmente opuesto a la hipocresía. Propone detenerse, escuchar, establecer una relación directa y personal con el otro, sentir empatía y conmoción por él o por ella, dejarse involucrar en su sufrimiento hasta llegar a hacerse cargo de él por medio del servicio (cf. Lc 10,30-35).

2. La experiencia de la enfermedad hace que sintamos nuestra propia vulnerabilidad y, al mismo tiempo, la necesidad innata del otro. Nuestra condición de criaturas se vuelve aún más nítida y experimentamos de modo evidente nuestra dependencia de Dios. Efectivamente, cuando estamos enfermos, la incertidumbre, el temor y a veces la consternación, se apoderan de la mente y del corazón; nos encontramos en una situación de impotencia, porque nuestra salud no depende de nuestras capacidades o de que nos “angustiemos” (cf. Mt 6,27).

La enfermedad impone una pregunta por el sentido, que en la fe se dirige a Dios; una pregunta que busca un nuevo significado y una nueva dirección para la existencia, y que a veces puede ser que no encuentre una respuesta inmediata. Nuestros mismos amigos y familiares no siempre pueden ayudarnos en esta búsqueda trabajosa.

A este respecto, la figura bíblica de Job es emblemática. Su mujer y sus amigos no son capaces de acompañarlo en su desventura, es más, lo acusan aumentando en él la soledad y el desconcierto. Job cae en un estado de abandono e incomprensión. Pero precisamente por medio de esta extrema fragilidad, rechazando toda hipocresía y eligiendo el camino de la sinceridad con Dios y con los demás, hace llegar su grito insistente a Dios, que al final responde, abriéndole un nuevo horizonte. Le confirma que su sufrimiento no es una condena o un castigo, tampoco es un estado de lejanía de Dios o un signo de su indiferencia. Así, del corazón herido y sanado de Job, brota esa conmovida declaración al Señor, que resuena con energía: «Te conocía sólo de oídas, pero ahora te han visto mis ojos» (42,5).

3. La enfermedad siempre tiene un rostro, incluso más de uno: tiene el rostro de cada enfermo y enferma, también de quienes se sienten ignorados, excluidos, víctimas de injusticias sociales que niegan sus derechos fundamentales (cf. Carta enc. Fratelli tutti, 22). La pandemia actual ha sacado a la luz numerosas insuficiencias de los sistemas sanitarios y carencias en la atención de las personas enfermas. Los ancianos, los más débiles y vulnerables no siempre tienen garantizado el acceso a los tratamientos, y no siempre es de manera equitativa. Esto depende de las decisiones políticas, del modo de administrar los recursos y del compromiso de quienes ocupan cargos de responsabilidad. Invertir recursos en el cuidado y la atención a las personas enfermas es una prioridad vinculada a un principio: la salud es un bien común primario. Al mismo tiempo, la pandemia ha puesto también de relieve la entrega y la generosidad de agentes sanitarios, voluntarios, trabajadores y trabajadoras, sacerdotes, religiosos y religiosas que, con profesionalidad, abnegación, sentido de responsabilidad y amor al prójimo han ayudado, cuidado, consolado y servido a tantos enfermos y a sus familiares. Una multitud silenciosa de hombres y mujeres que han decidido mirar esos rostros, haciéndose cargo de las heridas de los pacientes, que sentían prójimos por el hecho de pertenecer a la misma familia humana.

La cercanía, de hecho, es un bálsamo muy valioso, que brinda apoyo y consuelo a quien sufre en la enfermedad. Como cristianos, vivimos la projimidad como expresión del amor de Jesucristo, el buen Samaritano, que con compasión se ha hecho cercano a todo ser humano, herido por el pecado. Unidos a Él por la acción del Espíritu Santo, estamos llamados a ser misericordiosos como el Padre y a amar, en particular, a los hermanos enfermos, débiles y que sufren (cf. Jn 13,34-35). Y vivimos esta cercanía, no sólo de manera personal, sino también de forma comunitaria: en efecto, el amor fraterno en Cristo genera una comunidad capaz de sanar, que no abandona a nadie, que incluye y acoge sobre todo a los más frágiles.

A este respecto, deseo recordar la importancia de la solidaridad fraterna, que se expresa de modo concreto en el servicio y que puede asumir formas muy diferentes, todas orientadas a sostener al prójimo. «Servir significa cuidar a los frágiles de nuestras familias, de nuestra sociedad, de nuestro pueblo» (Homilía en La Habana, 20 septiembre 2015). En este compromiso cada uno es capaz de «dejar de lado sus búsquedas, afanes, deseos de omnipotencia ante la mirada concreta de los más frágiles. […] El servicio siempre mira el rostro del hermano, toca su carne, siente su projimidad y hasta en algunos casos la “padece” y busca la promoción del hermano. Por eso nunca el servicio es ideológico, ya que no se sirve a ideas, sino que se sirve a personas» (ibíd.).

4. Para que haya una buena terapia, es decisivo el aspecto relacional, mediante el que se puede adoptar un enfoque holístico hacia la persona enferma. Dar valor a este aspecto también ayuda a los médicos, los enfermeros, los profesionales y los voluntarios a hacerse cargo de aquellos que sufren para acompañarles en un camino de curación, gracias a una relación interpersonal de confianza (cf. Nueva Carta de los agentes sanitarios [2016], 4). Se trata, por lo tanto, de establecer un pacto entre los necesitados de cuidados y quienes los cuidan; un pacto basado en la confianza y el respeto mutuos, en la sinceridad, en la disponibilidad, para superar toda barrera defensiva, poner en el centro la dignidad del enfermo, tutelar la profesionalidad de los agentes sanitarios y mantener una buena relación con las familias de los pacientes.

Precisamente esta relación con la persona enferma encuentra una fuente inagotable de motivación y de fuerza en la caridad de Cristo, como demuestra el testimonio milenario de hombres y mujeres que se han santificado sirviendo a los enfermos. En efecto, del misterio de la muerte y resurrección de Cristo brota el amor que puede dar un sentido pleno tanto a la condición del paciente como a la de quien cuida de él. El Evangelio lo testimonia muchas veces, mostrando que las curaciones que hacía Jesús nunca son gestos mágicos, sino que siempre son fruto de un encuentro, de una relación interpersonal, en la que al don de Dios que ofrece Jesús le corresponde la fe de quien lo acoge, como resume la palabra que Jesús repite a menudo: “Tu fe te ha salvado”.

5. Queridos hermanos y hermanas: El mandamiento del amor, que Jesús dejó a sus discípulos, también encuentra una realización concreta en la relación con los enfermos. Una sociedad es tanto más humana cuanto más sabe cuidar a sus miembros frágiles y que más sufren, y sabe hacerlo con eficiencia animada por el amor fraterno. Caminemos hacia esta meta, procurando que nadie se quede solo, que nadie se sienta excluido ni abandonado.

Le encomiendo a María, Madre de misericordia y Salud de los enfermos, todas las personas enfermas, los agentes sanitarios y quienes se prodigan al lado de los que sufren. Que Ella, desde la Gruta de Lourdes y desde los innumerables santuarios que se le han dedicado en todo el mundo, sostenga nuestra fe y nuestra esperanza, y nos ayude a cuidarnos unos a otros con amor fraterno. A todos y cada uno les imparto de corazón mi bendición.

Roma, San Juan de Letrán, 20 de diciembre de 2020, cuarto domingo de Adviento.

Francisco

10 febrero, 2021
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