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Noviembre, mes de los difuntos: mantengamos viva la tradición de ofrecer misas por nuestros seres queridos

by Parroquia

La UPA Liáns-Perillo-Nós-Dorneda invita a los fieles a ofrecer la Santa Misa por sus difuntos, un gesto de amor y esperanza en la vida eterna.

Con la llegada de noviembre, la Iglesia nos invita a recordar de manera especial a quienes nos han precedido en el encuentro con el Señor. La solemnidad de Todos los Santos, el 1 de noviembre, y la conmemoración de todos los fieles difuntos, el día 2, nos recuerdan que nuestra esperanza está puesta en Jesucristo resucitado y que la muerte no tiene la última palabra.

Por este motivo, la Unidad Pastoral de Liáns-Perillo-Nós-Dorneda anima a todos los fieles a mantener viva una tradición profundamente arraigada en la vida cristiana: encargar y ofrecer la Santa Misa por nuestros familiares, amigos y seres queridos fallecidos.

No se trata únicamente de una costumbre heredada de nuestros mayores, sino de una expresión de fe en la misericordia de Dios y en la comunión que nos une a quienes han muerto en Cristo.

Una obra piadosa y santa

La Sagrada Escritura nos ofrece un fundamento claro para esta práctica. En el segundo libro de los Macabeos, Judas organiza una colecta para ofrecer un sacrificio por los soldados fallecidos. El autor sagrado concluye:

«Obra santa y piadosa es orar por los muertos, para que sean liberados del pecado» (2 Mac 12,46).

Desde sus primeros siglos, la Iglesia ha mantenido esta convicción: el amor no termina con la muerte y podemos seguir ayudando espiritualmente a nuestros difuntos mediante nuestras oraciones y, de manera especial, con la celebración de la Eucaristía.

La Santa Misa, el mejor regalo espiritual

El Catecismo de la Iglesia Católica enseña que la Iglesia ofrece sufragios por los difuntos, especialmente el sacrificio eucarístico, para que, purificados, puedan alcanzar la visión de Dios.

Pedir una Misa por una persona fallecida significa encomendarla a la misericordia del Padre, uniéndonos al sacrificio de Cristo, muerto y resucitado para nuestra salvación. No es simplemente recordar a quien hemos perdido, sino pedir que el Señor lo purifique y lo conduzca a la plenitud de la vida eterna.

Esta práctica está estrechamente vinculada a la fe en el purgatorio. La Iglesia enseña que quienes mueren en la gracia y la amistad de Dios, pero todavía necesitan una purificación, están destinados al cielo. Nuestra oración los encomienda al amor de Dios y expresa la comunión espiritual que compartimos con ellos.

Por eso, no debemos limitar esta tradición al funeral o al aniversario del fallecimiento. Podemos ofrecer misas a lo largo de todo el año, especialmente en fechas significativas para nuestras familias.

Una tradición que merece ser transmitida

Durante generaciones, las familias cristianas han acudido a sus parroquias para solicitar misas por sus padres, abuelos, esposos, hijos y amigos fallecidos. Es una tradición que necesitamos conservar y transmitir a los más jóvenes, explicándoles su profundo significado.

Visitar el cementerio, llevar flores y recordar a quienes nos han dejado son gestos valiosos de cariño. La fe cristiana nos invita también a transformar ese recuerdo en una ofrenda espiritual.

Esta caridad alcanza igualmente a quienes murieron en soledad, a los que no tienen familiares que los recuerden y a tantos difuntos cuyos nombres ya se han perdido con el paso del tiempo.

¿Cómo solicitar una Misa por un difunto?

Los fieles de la UPA Liáns-Perillo-Nós-Dorneda pueden solicitar la celebración de una Misa por sus seres queridos poniéndose en contacto con cualquiera de las parroquia o con los sacerdotes de la Unidad Pastoral.

Al hacer la solicitud, conviene indicar el nombre de la persona difunta por la que se desea ofrecer la Eucaristía y, si se tiene preferencia, la fecha en la que se quisiera celebrar. La parroquia informará de los horarios y de las posibilidades disponibles.

También se puede solicitar una Misa por varios difuntos o por todos los fieles fallecidos, especialmente por aquellos que no tienen a nadie que los recuerde. Si existe una costumbre parroquial de ofrecer un estipendio, se puede consultar su importe y las indicaciones correspondientes; esta aportación no es el precio de la Eucaristía, sino una ofrenda vinculada a la intención solicitada.

Una invitación a toda la Unidad Pastoral

Desde la a UPA Liáns-Perillo-Nós-Dorneda animamos a los fieles a solicitar misas por sus seres queridos, especialmente durante este mes de noviembre, sin olvidar esta práctica durante el resto del año.

Que no perdamos una tradición que expresa nuestra fe en la resurrección, nuestra confianza en la misericordia divina y el vínculo espiritual que nos une a nuestros difuntos.

Ofrecer una Santa Misa por quienes nos han precedido es una de las formas más hermosas de expresar nuestro amor y nuestra esperanza cristiana. Que este mes nos ayude a renovar esa costumbre y a confiar a todos nuestros seres queridos al abrazo eterno del Padre.

«Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá» (Jn 11,25).

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