La fe, la tradición y la buena mesa se dieron la mano este pasado fin de semana en la capilla de San Marcos. Los vecinos y visitantes se volcaron en las celebraciones en honor al santo, cuya imagen se custodia en este emblemático templo, cada día más mejorado,convirtiendo la festividad en un éxito absoluto de asistencia y participación.
Solemnidad y devoción en el altar
Los actos litúrgicos fueron el corazón de la fiesta, con una respuesta masiva por parte de los fieles. Tanto el interior de la capilla como los alrededores del templo lucieron abarrotados de personas que se acercaron para mostrar su devoción y gratitud al santo.
- Sábado: La Santa Misa estuvo presidida por nuestro párroco, Don José Carlos, quien destacó el valor de la unidad y ser como San Marcos testigos vivos del evangelio. Hizo mucho hincapié en la importancia de mantener vivas estas tradiciones parroquiales.
- Domingo: El segundo día de celebraciones contó con la presencia de Don Ricardo, párroco emérito, quien fue recibido con gran cariño por los feligreses en una jornada cargada de emoción.
Música y gastronomía: una fiesta para los sentidos
Más allá de lo espiritual, el ambiente festivo inundó el lugar durante todo el fin de semana. Diversos grupos musicales se encargaron de amenizar las jornadas, logrando el disfrute de todos los presentes y poniendo la nota alegre a la celebración.
Sin duda, uno de los grandes reclamos fue la gran fiesta gastronómica. Desde el viernes hasta el domingo, los fogones no descansaron para ofrecer los manjares más típicos de nuestra tierra. Vecinos y visitantes pudieron disfrutar de una oferta culinaria excepcional que incluyó churrasco. Pulpo á feira, los tradicionales callos que hicieron las delicias de los comensales.
Esta festividad de San Marcos vuelve a confirmarse como una cita ineludible en el calendario de la parroquia de San Pedro, donde la unión entre la devoción religiosa y la convivencia vecinal garantiza la continuidad de una tradición que crece año tras año.
