El atrio de la Iglesia Nueva de Santa Cruz se convirtió el pasado domingo en un hervidero de generosidad. Los integrantes del Grupo Juvenil organizaron un exitoso mercadillo solidario con el fin de recaudar fondos para las misiones, demostrando que el compromiso de los más jóvenes sigue siendo un motor fundamental en nuestra parroquia.
Un trabajo en equipo
Al puesto de venta no le faltó el más mínimo detalle. Durante semanas, los chicos y chicas del grupo se implicaron a fondo para elaborar ellos mismos toda la oferta de productos. El resultado fue una colorida variedad que sorprendió a los asistentes:
- Repostería artesanal: Deliciosos dulces caseros que se convirtieron en el producto estrella.
- Bisutería creativa: Pequeños objetos y complementos hechos a mano con gran esmero.
Éxito rotundo y compromiso directo
La acogida por parte de los feligreses fue excepcional. Al término de la celebración, el punto de venta en el atrio se llenó de personas que quisieron colaborar con la causa, llegando a agotar casi todas las existencias en poco tiempo.
Lo más destacado de esta iniciativa es la transparencia y cercanía del destino de los fondos. El dinero recaudado se enviará directamente a la obra misionera elegida, de la mano de las Hermanas Mercedarias de la Caridad, garantizando que la ayuda llegue íntegra a quienes más lo necesitan.
Un agradecimiento de corazón
Desde la comunidad parroquial queremos dar las gracias a nuestros jóvenes por su esfuerzo y su espíritu solidario. No solo han logrado una valiosa ayuda económica para las misiones, sino que, con su alegría y sus dulces, han conseguido literalmente endulzarnos la vida a todos.
Ver la implicación de los chicos y la respuesta de la gente nos llena de esperanza.
Gracias por su generosidad y por endulzarnos la vida
