El Papa León XIV urge a las naciones: «Abandonen los planes de muerte y elijan el Paz»
En un contexto global marcado por el rearme y la incertidumbre, el Papa León XIV ha alzado su voz en el video de intenciones de oración para el mes de marzo. Bajo el lema «Por el desarme y la paz», el Pontífice hace un llamamiento directo a la conciencia de los líderes mundiales, pidiendo que la amenaza nuclear deje de ser la sombra que proyecta el futuro de la humanidad.
Un llamamiento contra la cultura del terror
A través de la Red Mundial de Oración, el Papa subraya una verdad fundamental: la seguridad verdadera no nace del «equilibrio del terror» ni de la acumulación de armas, sino de tres pilares esenciales:
- La confianza que se construye entre los pueblos.
- La justicia practicada con coherencia.
- La solidaridad que une a las naciones.
«Señor, ilumina a los líderes de las naciones para que tengan la valentía de abandonar los planes de muerte», invoca el Pontífice en un mensaje que busca frenar la actual carrera armamentista.
Diplomacia frente a las cifras del rearme
El mensaje de León XIV llega en un momento crítico. Según datos del SIPRI, el gasto militar mundial alcanzó en 2024 la cifra récord de 2.700 millones de dólares, lo que supone un incremento del 9,4% respecto al año anterior. Ante esta realidad, el Papa —primer Pontífice estadounidense de la historia— refuerza el legado de paz de su predecesor, el Papa Francisco, abogando por una diplomacia «desarmada y desarmante».
Con una rama de olivo en mano, símbolo de una nueva esperanza, el Obispo de Roma pide que los recursos se destinen al diálogo y no a la destrucción.
El desarme empieza en el corazón
La propuesta del Papa no se limita a las altas esferas políticas; es una invitación personal para cada creyente. El desarme debe comenzar en el interior de cada uno, eliminando el odio y la indiferencia.
- Paz cotidiana: El Papa nos invita a ser «constructores creativos de paz» en la familia, el trabajo y la ciudad.
- Semillas de cambio: Cada palabra amable y cada gesto de reconciliación son, según sus palabras, las semillas de un mundo nuevo.
