La comunidad parroquial se reunirá el sábado 7 de noviembre, a las 19:00 horas, en la Iglesia nueva de Santa Cruz, para celebrar, como cada primer sábado de mes, el Rosario luminoso, una ocasión para encontrarnos con la Virgen María, contemplar la vida de Jesucristo y crecer en la fe.
Como cada primer sábado de mes, nuestra comunidad está invitada a reunirse en torno a la Virgen María para rezar el Santo Rosario, en esta ocasión en su modalidad de Rosario luminoso. Será un momento de oración compartida, de recogimiento y de encuentro con el Señor de la mano de su Madre.
¿Qué es el Rosario luminoso?
El Rosario luminoso contempla cinco momentos especialmente significativos de la vida pública de Jesús, los llamados misterios de luz, incorporados por san Juan Pablo II en 2002:
1. El Bautismo de Jesús en el Jordán: Jesús se manifiesta como Hijo amado del Padre.
2. Las bodas de Caná: María nos enseña a confiar en Jesús y nos invita a hacer lo que Él nos diga.
3. El anuncio del Reino de Dios: Jesús proclama la conversión y la misericordia de Dios.
4. La Transfiguración: Cristo manifiesta su gloria y anticipa la luz de la Resurrección.
5. La institución de la Eucaristía: Jesús se entrega a nosotros y permanece con su Iglesia.
En cada misterio meditamos un episodio del Evangelio, rezamos el Padrenuestro, diez Avemarías y el Gloria, acompañando la oración con breves reflexiones que nos ayudan a profundizar en el misterio contemplado.
Una devoción profundamente evangélica
El Rosario es una de las devociones más recomendadas y apreciadas por los santos y los pastores de la Iglesia. Santos como san Luis María Grignion de Montfort, san Pío de Pietrelcina y san Juan Pablo II, entre tantos otros, han destacado su valor para alimentar la fe y acercar el corazón a Jesucristo.
No se trata simplemente de repetir oraciones, sino de contemplar con María el rostro de Cristo. El Rosario es una expresión del Evangelio porque sus misterios recorren los principales acontecimientos de la vida de Jesús: su Encarnación, su vida pública, su Pasión, su Muerte y su Resurrección.
En sus palabras y en sus misterios encontramos la Palabra de Dios. Cada Avemaría nos ayuda a detenernos ante un acontecimiento de la historia de la salvación y a preguntarnos cómo podemos vivirlo en nuestra propia vida. Por eso, el Rosario es una oración bíblica, cristocéntrica y profundamente contemplativa.
Como recordaba san Juan Pablo II, el Rosario es un camino para contemplar a Cristo con los ojos y el corazón de María.
La importancia de la devoción a la Virgen María
La devoción a la Virgen ocupa un lugar fundamental en la vida cristiana. María no nos aparta de Jesús, sino que nos conduce siempre a Él. Su vida entera fue una respuesta de fe, disponibilidad y entrega a la voluntad de Dios.
En Caná de Galilea nos dejó una indicación que resume su misión maternal: «Haced lo que Él os diga» (Jn 2,5). Esa es también la finalidad de toda auténtica devoción mariana: ayudarnos a escuchar a Cristo, seguir sus enseñanzas y vivir con fidelidad el Evangelio.
La Iglesia nos invita a acudir a María como Madre, a confiarle nuestras necesidades, a imitar sus virtudes y a dejarnos acompañar por su intercesión. Ella es Madre de Dios y Madre nuestra, y nos enseña a vivir con humildad, esperanza, caridad y confianza en el Señor.
La verdadera devoción mariana no consiste solamente en expresar sentimientos o multiplicar prácticas religiosas, sino en crecer en el amor a Cristo y en la fidelidad a su Evangelio. María es el modelo perfecto del discípulo: escucha la Palabra, la acoge, la guarda en su corazón y la pone en práctica.
Una invitación para toda la comunidad
Desde nuestra UPA Liáns-Perillo-Nos-Dorneda queremos seguir fomentando la devoción a la Virgen María y el rezo del Santo Rosario, conscientes de la importancia de esta oración para la vida espiritual de nuestras familias y comunidades.
Invitamos a todos los fieles, familias, jóvenes y mayores a participar este sábado 7 de noviembre, a las 19:00 horas, en la Iglesia nueva de Santa Cruz.
Que este encuentro en torno a María nos ayude a renovar nuestra fe, a fortalecer nuestra oración y a descubrir cada día más la presencia de Jesucristo en nuestra vida. Con María, caminemos siempre hacia Jesús.
Lugar: Iglesia nueva de Santa Cruz
Día: Sábado 7 de noviembre
Hora 19:00 hh.
