La Iglesia nueva de Santa Cruz es una joya del brutalismo que llegó a España en la segunda mitad del s. XX obra de Miguel Fisac.
La gran afluencia de feligreses a las misas (es una parroquia con 12.000 habitantes) pero la deficiente acústica hace que muchos de ellos solo no puedan escuchar bien. Hace algunos años que se ideó la instalación de 2 pantallas de 85 pulgadas que se integraban muy bien en los muros del templo y que permitían que estos feligreses puedan seguir mucho mejor las celebraciones.
EXPERIENCIA EN CONFINAMIENTO POR LA PANDEMIA
Durante los meses de confinamiento empezamos a retransmitir la misa de cada día a través de nuestro canal de YouTube. Esto nos ayudó a perfeccionar nuestra manera de retransmitir la Eucaristía. En primer lugar usamos una cámara portátil a la altura del ofreciendo una visión distante de lo que ocurre en el presbiterio.
Tiempo después adquirimos una nueva cámaras PTZ (que permiten ser controladas a distancia) y la pusimos a la altura de los ojos del presbítero y de los ministros. Inicialmente solo teníamos un plano estático durante toda la misa, pero la nueva cámaras nos permite enfocar el lugar donde se está produciendo la acción: el ambón durante las lecturas, la sede en la homilía y el altar durante la plegaria eucarística. Esto nos ayuda a vivir más de cerca la Eucaristía.
Hoy damos un salto de calidad con la instalación de dos nuevos monitores en el presbiterio de 2×3 mtrs. Los usamos – como los anteriores que han sido sustituidos – para proyectar la letra de los cantos en algunas misas (ahora que, desde pandemia, no se permitía usar los cantorales) y alguna imagen para ilustrar la homilía en la misa de los niños.
UNA AYUDA PARA VIVIR MEJOR LA CELEBRACIÓN
Las pantallas van muy bien cuando hacemos la formación de adultos en la iglesia, ya que podemos mostrar imágenes y PowerPoints para ilustrar nuestras explicaciones. Incluso nos permite emitir la conferencia en directo, y esto hace que se multipliquen las personas que la ven, ya sea en directo o posteriormente.
Creo que el uso de pantallas en la iglesia pueden ser una ayuda para vivir mejor la celebración. Es muy importante que queden bien integradas en la arquitectura del templo y que pasen lo más desapercibidas posible a pesar del gran formato . Su uso en la liturgia ha de ser muy discreto y solo cuando sea imprescindible. También es necesario que las imágenes proyectadas se armonicen estéticamente con la iglesia.
Esperamos que todos estos cambios sirvan para una mejor difusión de las celebraciones y demás actos que se celebran en el templo
