La Iglesia nueva de Santa Cruz invita cada jueves a la Exposición del Santísimo: un encuentro de oración, silencio y adoración
Nuestras parroquias dedican un espacio semanal a la adoración eucarística, un momento de recogimiento ante Cristo presente en la Eucaristía. La cita es todos los jueves, a las 19:30 hh., tras la celebración de la Misa.
Cada jueves, la Iglesia nueva de Santa Cruz abre sus puertas para vivir uno de los momentos más profundos y significativos de la vida cristiana: la Exposición del Santísimo Sacramento. Tras la celebración de la Santa Misa, a las 19:30 hh., nos reunimos en torno al altar para dedicar un tiempo de adoración eucarística, un encuentro personal y comunitario con Cristo presente en la hostia consagrada.
La adoración eucarística es una forma de oración silenciosa en la que los fieles se colocan ante el Santísimo Sacramento expuesto, reconociendo la presencia viva de Jesús en la Eucaristía. Es un momento de intimidad y confianza, de abrir el corazón a Dios para presentarle nuestras intenciones, preocupaciones, agradecimientos y esperanzas.
Un tiempo para estar con Cristo
La adoración al Santísimo es, ante todo, una invitación a detener el ritmo del día y ponerse en presencia del Señor. En silencio, en recogimiento, los fieles son llamados a dejarse mirar por Jesús y a mirar también con los ojos del alma al Dios que se hace pan por amor.
“La adoración eucarística es un tiempo de silencio en presencia de Cristo presente en la hostia consagrada durante la Misa. Esta oración personal es también una oración de toda la Iglesia”, explican desde la parroquia.
Durante este momento de oración, cada persona puede rezar a su manera: en silencio, meditando la Palabra de Dios, agradeciendo los dones recibidos o pidiendo por las necesidades propias y ajenas. La comunidad invita especialmente a orar por las intenciones de la Iglesia, por las vocaciones sacerdotales y religiosas, y por las intenciones del Santo Padre, uniendo así la oración personal con la universal.
¿Qué hacer durante la adoración?
Muchos fieles se preguntan qué se debe hacer o cómo se debe rezar durante la adoración al Santísimo. Sin embargo, la respuesta es sencilla: no hay una única forma correcta de hacerlo. Cada encuentro con el Señor es único, y lo esencial es abrir el corazón y dejar que Él hable en el silencio interior.
La relación personal que cada uno tiene con el Señor Jesús es algo tan único y particular que no es fácil presentar una propuesta de qué hacer durante la adoración.
En ese tiempo de oración, los creyentes pueden agradecer, pedir, alabar o simplemente permanecer en silencio. También es un momento propicio para pedir perdón por las faltas y pecados, recordando que solo Cristo puede perdonarlos, y que lo hace a través del sacramento de la Reconciliación.
Un encuentro semanal con el amor de Dios
La parroquia invita a todos los fieles a participar de esta experiencia espiritual que fortalece la fe y renueva la esperanza. La adoración al Santísimo es una oportunidad para renovar el propósito de santidad, para responder con generosidad al amor de Dios y para recordar que Jesús está realmente presente entre nosotros.
En esos ratos de oración ante el Santísimo, ante Jesús Sacramentado, recordamos que su presencia es fruto del amor que nos tiene. Es un momento oportuno para renovar nuestro propósito de ser santos y de responder generosamente al amor de Dios.
La invitación está abierta a todos los que deseen acercarse al Señor, presentar sus peticiones y expresar su gratitud. Os animamos a todos a participar de este encuentro de fe, silencio y adoración, un espacio para dejarse transformar por la presencia viva de Cristo y experimentar la paz que solo Él puede dar.
Lugar: Iglesia nueva de Santa Cruz
Día: Todos los jueves
Hora: 19:30 horas (tras la Misa)
