Hoy la Iglesia celebra con gozo la fiesta de Nuestra Señora del Rosario, una de las advocaciones más queridas y entrañables de la Virgen María. Esta celebración, que llena de luz el mes de octubre, nos recuerda la importancia de la oración, de la fe perseverante y de la confianza filial en la Madre de Dios, que siempre nos conduce hacia su Hijo Jesús.
Por amor a María y por la cercanía con la ciudad de A Coruña, que la venera como Patrona, esta fiesta tiene para nosotros un significado muy especial. Por eso, este martes 7 de octubre, a las 19:00 hh., en la Iglesia nueva de Santa Cruz, celebraremos con gran devoción la Santa Misa en su honor.
Todos estamos invitados invitada a participar en esta celebración, para honrar a nuestra Madre y poner bajo su amparo nuestras vidas, familias y trabajos.
Un poco de historia: la fe que venció en Lepanto
La fiesta de la Virgen del Rosario fue instituida por el Papa San Pío V (1566–1572). La fecha elegida, el 7 de octubre, conmemora la victoria de los cristianos en la Batalla de Lepanto (1571), un acontecimiento que marcó profundamente la historia de la cristiandad.
En aquella ocasión, las fuerzas cristianas se encomendaron a la Virgen María y rezaron el Santo Rosario antes del combate. Tras la victoria, el Papa reconoció públicamente que el triunfo había sido un regalo de Dios obtenido por la intercesión de la Virgen. Desde entonces, esta fecha se celebra como signo de gratitud y testimonio de fe.
Inicialmente conocida como la “Fiesta de Nuestra Señora de las Victorias”, fue más tarde denominada “Fiesta de la Virgen del Rosario”, para subrayar la fuerza espiritual de esta oración que ha acompañado a los cristianos durante siglos. Es hermoso ver cómo la fe se entreteje con la historia de los pueblos, y cómo María ha sido siempre protagonista y guía en el camino de la Iglesia.
El Rosario: una escuela de fe y esperanza
La Virgen María, en sus apariciones y mensajes, ha pedido repetidamente que recemos el Rosario. Esta oración sencilla y profunda nos lleva a meditar los misterios de la vida de Cristo junto a su Madre, convirtiéndose en una verdadera escuela de fe, contemplación y esperanza.
El beato Alan de la Roche recogió las quince promesas que la Virgen hizo a Santo Domingo de Guzmán para quienes recen el Rosario con perseverancia. Entre ellas, destacan:
“Recibirá cualquier gracia que me pidan”,
“tendrán mi especial protección”,
“no morirán sin los Sacramentos”,
“será una señal manifiesta de su predestinación a la gloria.”
Estas palabras son una invitación a confiar en el poder de la oración y a experimentar la ternura maternal de María, que nunca abandona a quienes acuden a ella con fe.
Por todo ello, invitamos a todos los fieles, familias, grupos parroquiales, catequistas y devotos de la Virgen a participar en la Santa Misa en honor de Nuestra Señora del Rosario, este martes 7 de octubre a las 19:00 hh. en la Iglesia nueva de Santa Cruz.
Será una oportunidad para renovar nuestro amor a la Madre de Dios, fortalecer nuestra fe y pedirle que siga protegiendo a nuestras parroquias bajo su manto.
La devoción más recomendada por Papas y santos es la del Santo Rosario, por su conexión con la Virgen María:
⁃ San Juan Pablo II consideraba al Rosario su oración favorita, llamándola "maravillosa en su sencillez y en su profundidad", y la veía como un medio para "contemplar con María el rostro de Cristo" y vivir la fe cristiana.
⁃ Benedicto XVI consideraba el Rosario una oración poderosa para centrar la vida en Cristo, meditando los misterios de Jesús y fortaleciendo la unidad familiar. Fomentó una práctica auténtica, no superficial, que trae paz y reconciliación, sirviendo como un complemento natural a la Misa y una forma de difundir la gracia divina en la sociedad
⁃ “El Rosario es la oración que acompaña siempre la vida del cristiano.” — Papa Francisco.
⁃ Ayer mismo el Papa León XIV dijo en la celebracion de las Vísperas con motivo de la festividad de Nuestra Señora del Rosario: "En verdad, esta devoción a Nuestra Santísima Madre ocupa un lugar especial en mi corazón".
Que esta celebración nos ayude a redescubrir la belleza del Rosario, esa cadena de amor que nos une al corazón de María y, por medio de ella, al corazón de Cristo.
¡Os esperamos a todos para celebrar juntos la fe, la historia y el amor de la Virgen del Rosario!
