Inicio Archivos mensuales
Archivos mensuales

julio 2019

Lectura del santo evangelio según san Mateo 13,44-46

En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente: «El Reino de los Cielos se parece a un tesoro escondido en el campo: el que lo encuentra, lo vuelve a esconder, y, lleno de alegría, va a vender todo lo que tiene y compra el campo. El Reino de los Cielos se parece también a un comerciante en perlas finas, que, al encontrar una de gran valor, se va a vender todo lo que tiene y la compra.»

Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Meditación
Con dos breves parábolas Jesús continúa esclareciendo aspectos del misterio del Reino de Dios: el tesoro escondido y la perla fina.

El encontrar el tesoro escondido produce tal alegría, que los demás bienes pueden ser vendidos porque se quiere comprar el campo para poseerlo totalmente. Recordemos que el Reino de los cielos, es la presencia nueva de Jesús que viene a revelar la bondad, cercanía y misericordia de Dios Padre; Jesús ya está en el campo del de la vida; está “escondido”, dispuesto a ser “descubierto”.

En esta parábola el hombre que encontró el tesoro no esperaba encontrarlo, ni lo buscaba. Al descubrir que se trata de un tesoro muy valioso e importante desea adquirirlo. Lo encontrado comienza a tener un nuevo valor. Jesús acontece, se hace el encontradizo; podemos evidenciar esta realidad cuando leemos lo que significó para Pablo ser encontrado por el Señor Resucitado: “Pero lo que era para mí ganancia, lo he juzgado una pérdida a causa de Cristo. Y más aún: juzgo que todo es pérdida ante la sublimidad del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por quien perdí todas las cosas, y las tengo por basura para ganar a Cristo, y ser hallado en él, no con la justicia mía, la que viene de la Ley, sino la que viene por la fe de Cristo, la justicia que viene de Dios, apoyada en la fe, y conocerle a él, el poder de su resurrección y la comunión en sus padecimientos hasta hacerme semejante a él en su muerte” (Filipenses 3, 7-10).

La otra parábola del comprador de piedras preciosas siendo semejante a la primera, en ella hay una diferencia importante. El mercader conoce el valor de las perlas, no se le puede engañar; y cuando encuentra una de gran valor, vende todo lo que tiene y compra esa perla porque confirma que su valor es más grande.

Con estas parábolas Jesús nos da a conocer la presencia de Reino, el tesoro escondido, la perla preciosa, que descubrimos por la iniciativa de Dios, que gratuitamente se nos revela y/o que llegamos a comprender su valor por la búsqueda sincera. En todo caso ambas realidades nos confirman el poder transformador del descubrimiento que da el sentido y el valor real a la existencia.
Nos dice el Papa Francisco “La alegría del Evangelio llena el corazón y la vida entera de los que se encuentran con Jesús. Quienes se dejan salvar por Él son liberados del pecado, de la tristeza, del vacío interior, del aislamiento. Con Jesucristo siempre nace y renace la alegría. Jesús es la alegría, ¡No se necesita buscar más en otra parte!”.

Para concluir nuestra meditación nos podemos preguntar: ¿Cómo hacemos realidad la alegría de haber conocido al Señor? ¿Es Jesús nuestro bien más precioso que amamos y cuidamos sobre todas las cosas? ¿Experimentamos la novedad del Evangelio que nos lleva a dar testimonio de la fe?

31 julio, 2019
0 Facebook Twitter Google + Pinterest
PAndres

Tan sólo hace unos días experimentaba la bienvenida de Don José Carlos y la muy dinámica y ferviente comunidad de la parroquia Santa Eulalia de Liáns, han pasado ya cinco semanas maravillosas en las que pude vivir mi sacerdocio en plenitud, volver a celebrar los sacramentos y compartir con los hermanos presbíteros hizo que pasara un tiempo realmente de gracia, fue un regalo del Señor estar aquí, donde muchos sacerdotes vienen y luego regresan.

Regreso a mi país, Colombia, para estar con mi familia y después regresar a Pamplona a continuar mis estudios con la esperanza en formarme conscientemente para servir mejor a Dios y la Iglesia. Los llevaré en mi corazón a todos y cada uno de ustedes, además de seguir unidos en la oración que traspasa todas las distancias.

Solo me queda decir Gracias!!!

Gracias por haber sido especiales conmigo, gracias por sus enseñanzas y su amistad, gracias por el testimonio de fe que me brindaron y especialmente gracias a Don José Carlos, por su permanente preocupación y por los consejos que recibí, haber venido y sentir que he crecido como persona y como sacerdote es sencillamente la mejor expresión del amor de Dios conmigo.

Espero con su ayuda y la intercesión de nuestra madre del cielo volver a encontrarme con ustedes. Mi abrazo y mi bendición!!!

31 julio, 2019
2 Facebook Twitter Google + Pinterest

“Queridos jóvenes, ya lo sabéis: el cristianismo no es una opinión y no consiste en palabras vanas. ¡El cristianismo es Cristo! ¡Es una Persona, es el Viviente! Encontrar a Jesús, amarlo y hacerlo amar: he aquí la vocación cristiana”. (Mensaje del Santo Padre Juan Pablo II para la XVIII Jornada Mundial de la Juventud. 25 de julio 2002)

29 julio, 2019
3 Facebook Twitter Google + Pinterest

Lectura del santo evangelio según san Mateo 13,24-30

En aquel tiempo, Jesús propuso otra parábola a la gente: «El reino de los cielos se parece a un hombre que sembró buena semilla en su campo; pero, mientras la gente dormía, su enemigo fue y sembró cizaña en medio del trigo y se marchó. Cuando empezaba a verdear y se formaba la espiga apareció también la cizaña.

Entonces fueron los criados a decirle al amo: «Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde sale la cizaña?» Él les dijo: «Un enemigo lo ha hecho.» Los criados le preguntaron: «¿Quieres que vayamos a arrancarla?» Pero él les respondió: «No, que, al arrancar la cizaña, podríais arrancar también el trigo. Dejadlos crecer juntos hasta la siega y, cuando llegue la siega, diré a los segadores: ‘Arrancad primero la cizaña y atadla en gavillas para quemarla, y el trigo almacenadlo en mi granero.’»

Palabra del Señor. Gloria a Ti, Señor Jesús

Meditación
Con la parábola del trigo y la cizaña continuamos la meditación del discurso de Jesús sobre el Reino de los cielos. El trigo es la buena semilla de la Palabra de Dios que viene sembrada, brota espontáneamente y produce fruto; la cizaña es todo aquello que brota en el campo de la siembra; sería todo aquello que es contrario a la Palabra de Dios.

Constatamos que en la sociedad, en las familias, en las comunidades y en el interior de la persona se encuentran tanto virtudes, talentos, cualidades buenas como incoherencias, errores, fallos y límites. Hay diferencias que dividen, modos de pensar que no concuerdan, realidades que no comprendemos de nosotros y de los otros. El trigo y la cizaña crecen juntos. En la parábola encontramos una pregunta que también hoy nos hacemos: “Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿Cómo es que tiene cizaña?”

La respuesta es clara: el enemigo, el que divide y engaña ha sembrado la cizaña. Es el misterio del mal que cuestiona y que tantas veces pareciera que acaba con el dinamismo y la fuerza del bien. Lo constatamos a diario porque convivimos entre contradicciones y diferencias y quisiéramos acabar con el mal de raíz.

San Pedro nos dice: «Sed sobrios y velad. Vuestro adversario, el Diablo, ronda como león rugiente, buscando a quién devorar. Resistidle firmes en la fe, sabiendo que vuestros hermanos que están en el mundo soportan los mismos sufrimientos. El Dios de toda gracia, el que os ha llamado a su eterna gloria en Cristo, después de breves sufrimientos, os restablecerá, afianzará, robustecerá y os consolidará.» (1Pedro 5, 8-10). La realidad del mal y la acción del enemigo las evidenciamos en tantas realidades; pero no podemos desanimarnos porque el Reino de Dios está entre nosotros; creemos en la fuerza del bien, en la acción continua de Dios en la historia, constatamos que el Señor nos da la gracia para comprender las diferencias, para apostar en la cooperación del crecimiento de la buena semilla en nosotros y en la comunidad.

Una enseñanza que no podemos dejar sin mencionar es la paciencia de Dios. Leyendo esta parábola dice el Papa Francisco: “Jesús nos dice que en este mundo el bien y el mal están entrelazados, que es imposible separarlos y extirpar todo el mal. Solo Dios puede hacer eso, y lo hará en el juicio final… Él nos dice que la línea que separa el bien y el mal se encuentra en el corazón de cada persona. Somos todos pecadores. Jesucristo, con su muerte en la cruz y su resurrección, nos ha liberado de la esclavitud del pecado, y nos da la gracia de caminar en una vida nueva, pero con el Bautismo nos ha dado también la Confesión porque siempre tenemos necesidad de ser perdonados de nuestros pecados. ¡Cuánta paciencia tiene Dios! También cada uno puede decir esto: ¡Cuánta paciencia tiene Dios conmigo!”. Si Dios tiene tanta paciencia con nosotros y no quiere que ninguno se pierda, también nosotros debemos ser pacientes con los hermanos.

No olvidemos, entonces, que estamos llamados a cuidar la buena semilla que el Señor ha sembrado en nosotros y en la comunidad, sabiendo que también hay presencia de la cizaña, del mal. Aprendamos de Dios que tiene paciencia con nosotros y nos llama a la conversión para así ser pacientes en las diferencias con los demás.

27 julio, 2019
0 Facebook Twitter Google + Pinterest
La limpieza del cementerio, una realidad
La limpieza del cementerio, una realidad
La limpieza del cementerio, una realidad

Tal como se había anunciado a principios de esta semana hemos procedido a la limpieza del cementerio “viejo” ( el nuevo ya estaba en perfecto estado de mantenimiento).

Las malas hierbas crecían a sus anchas entre las sepulturas y panteones del cementerio parroquial. Tanto es así que se daban casos de sepulturas casi desaparecidas entre la maleza. Evidentemente solo se ha procedido a la limpieza de los espacios comunes ya que las sepulturas son responsabilidad de los propietarios.

Esta limpieza del cementerio la hemos realizado de modo EXCEPCIONAL por la condiciónes lamentables en que se encontraba pero tal como habíamos avisado en diferentes ocasiones, la limpieza es una responsabilidad, no de la parroquia, sino de los propietarios. Hasta ahora lo venían haciendo desinteresadamente -como ya se sabe- por unos vecinos pero ahora son los propietarios los que han de asumir esta competencia.

La obligación de la parroquia, en cuanto responsable de su administración y cumpliendo el mandato divino de propiciar espacios para el culto digno a los restos de nuestros seres queridos, es promover, gestionar y liderar entre los propietarios las iniciativas que sean necesarias para alcanzar ese fin.

Así, tal como se ha anunciado en las celebraciones y por medio de carteles en templos y cementerios, estamos procediendo la elaboración de un censo de propietarios para que TODOS contribuyan al mantenimiento del mismo como se viene haciendo desde hace muchos años en los cementerios parroquiales y municipales de nuestro entorno.

Recordamos que deben acudir al despacho para facilitar sus datos personales así como el número de panteones de su propiedad.

Día: todos los días excepto martes
Hora: 17:30 a 20:00
Tfno.: 981614255

27 julio, 2019
0 Facebook Twitter Google + Pinterest

Lectura del santo evangelio según san Mateo 13,18-23

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Vosotros oíd lo que significa la parábola del sembrador: Si uno escucha la palabra del reino sin entenderla, viene el Maligno y roba lo sembrado en su corazón. Esto significa lo sembrado al borde del camino. Lo sembrado en terreno pedregoso significa el que la escucha y la acepta en seguida con alegría; pero no tiene raíces, es inconstante, y, en cuanto viene una dificultad o persecución por la palabra, sucumbe. Lo sembrado entre zarzas significa el que escucha la palabra; pero los afanes de la vida y la seducción de las riquezas la ahogan y se queda estéril. Lo sembrado en tierra buena significa el que escucha la palabra y la entiende; ése dará fruto y producirá ciento o sesenta o treinta por uno.»

Palabra del Señor. Gloria a Ti Señor, Jesús

Meditación
Al inicio del capítulo 13 encontramos la parábola del Sembrador. Jesús habla de una semilla cuyo crecimiento depende del lugar en que cae: el camino, el terreno pedregoso, las zarzas y la tierra buena; esta última capaz de producir fruto bueno y abundante.

En el texto de hoy, encontramos a Jesús que explica la parábola del Sembrador, iniciando con una advertencia fundamental: «Es necesario estar dispuestos a escuchar para conocer el sentido de la Palabra». Esto marcará la diferencia entre el discípulo, que acoge la enseñanzas del Maestro para llevarla a la vida de cada día, y la multitud incapaz de comprender lo dicho por el Señor.

Jesús invita a ser tierra buena, que escucha, comprende y fructifica sus palabras: “Dichoso el que escucha mis palabras y las pone en práctica”. La actitud de la escucha creyente de la Palabra del Señor es un requerimiento constante encontrado en las Sagradas Escrituras; por ejemplo en el Salmo 1 leemos: “Dichoso el hombre que se complace en la Ley del Señor y la medita día y noche… «Es como un árbol plantado junto a corrientes de agua, que da a su tiempo el fruto, y jamás se amustia su follaje; todo lo que hace sale bien.»

Por otra parte, Jesús presenta los impedimentos que se presentan en la aceptación de su palabra: El camino del corazón endurecido en el que no se dan las condiciones necesarias para el crecimiento; por ejemplo, cuando domina en nosotros la obstinación en los propios criterios y convicciones reinando la rigidez y la indiferencia; nos interpela hasta llegar a la cerrazón y la sequedad espiritual. El terreno pedregoso de la inconstancia y la inestabilidad ante las tribulaciones y las pruebas inevitables que lleva al desespero y la búsqueda de soluciones ligeras y vanas. También, las zarzas de la confusión que no permiten ver con claridad las prioridades de la vida, conduciendo el corazón a una existencia superficial y confundida. Estos impedimentos nos muestran la necesidad de velar para dejar fructificar la Palabra de Dios en nuestra vida cotidiana siendo un terreno dispuesto que acoge la dinámica transformadora de la acción de Dios.

Concluyamos, leyendo al Papa Francisco: “Esta parábola habla hoy a cada uno de nosotros, como hablaba a los oyentes de Jesús dos mil años atrás. Nos recuerda que nosotros somos el terreno donde el Señor echa incansablemente la semilla de su Palabra y de su Amor. ¿Con qué disposición la acogemos? Y podemos preguntarnos: ¿Cómo esta nuestro corazón? ¿A qué terreno se parece: a un camino, a un pedregal, a unas zarzas?”… Depende de nosotros convertirnos en terreno bueno sin espinas ni piedras, pero formado y cultivado con cuidado, para que pueda dar buenos frutos para nosotros y para nuestros hermanos”.

26 julio, 2019
0 Facebook Twitter Google + Pinterest

Lectura del santo evangelio según san Mateo 20, 20-28

En aquel tiempo, se acercó a Jesús la madre de los Zebedeos con sus hijos y se postró para hacerle una petición. Él le preguntó: «¿Qué deseas?» Ella contestó: «Ordena que estos dos hijos míos se sienten en tu reino, uno a tu derecha y el otro a tu izquierda.» Pero Jesús replicó: «No sabéis lo que pedís. ¿Sois capaces de beber el cáliz que yo he de beber?» Contestaron: «Lo somos.»

Él les dijo: «Mi cáliz lo beberéis; pero el puesto a mi derecha o a mi izquierda no me toca a mí concederlo, es para aquellos para quienes lo tiene reservado mi Padre.»

Los otros diez, que lo habían oído, se indignaron contra los dos hermanos. Pero Jesús, reuniéndolos, les dijo: «Sabéis que los jefes de los pueblos los tiranizan y que los grandes los oprimen. No será así entre vosotros: el que quiera ser grande entre vosotros, que sea vuestro servidor, y el que quiera ser primero entre vosotros, que sea vuestro esclavo. Igual que el Hijo del hombre no ha venido para que le sirvan, sino para servir y dar su vida en rescate por muchos.»

Palabra del Señor. Gloria a Ti, Señor Jesús

Meditación
De camino a Jerusalén, Jesús debe afrontar una realidad con sus discípulos; Él les ha ido dando a conocer que debe subir a Jerusalén para padecer, ser entregado y dar la vida pero al tercer día resucitará; y ellos no entienden este padecimiento para donar la vida. No pueden concebir la posibilidad del sufrimiento y de la cruz con la idea de Mesías que ellos se han formado.

Esto lo evidenciamos en la petición que la madre de Santiago y Juan hace a Jesús. En realidad, ella se hace portavoz de sus hijos: «Manda que estos dos hijos míos, se sienten uno a tu derecha y otro a tu izquierda en tu Reino»; tampoco ellos han entendido la propuesta de Jesús y esto despierta en la comunidad de los discípulos tensiones y recelos.

Por lo tanto, Jesús les hace caer en cuenta que ellos están centrados en sus propios intereses , y les indica con claridad que si están decididos a ser sus discípulos deben estar dispuestos a donar su vida, cambiando honores por el sacrificio. Y Santiago da una respuesta sincera y decidida: “Estamos dispuestos a aceptar el cáliz de la entrega, del sacrificio, de la donación total”.

El estar dispuestos a asumir el camino de Jesús nos lleva a evitar aquello que enfrenta y divide la comunidad; se hace necesario cambiar los intereses y búsquedas individuales para entrar en el camino del servicio al otro, de la donación de la vida cada día. La propuesta del Señor, siguiendo sus pasos, nos libera de los egoísmos y encierros en nosotros mismos para salir al encuentro del prójimo. Esto nos lleva a clarificar la misión como lo hizo Jesús: “El Hijo del Hombre no ha venido para ser servido, sino para servir, y para dar la vida en rescate de muchos”.

Este itinerario lo asumió con decisión el Apóstol Santiago, cuya fiesta celebramos hoy; se le representa vestido de peregrino o como soldado montado en su caballo en actitud de lucha. Santiago, llamado por Jesús el hijo del trueno, fue un apóstol, como dirá San Juan Crisóstomo, un apóstol atrevido y valiente.

Según la tradición, después de la Ascensión del Señor, Santiago se destacó dentro del grupo de los Apóstoles; fue el primer apóstol martirizado por el rey Herodes Agripa. Antes, Santiago, con el deseo de cumplir el mandato del Señor, alcanzó a ir hasta España anunciando la Buena Noticia. En la Catedral de Santiago de Compostela (Norte de España) se veneran los restos del Apóstol que fueron llevados desde Palestina; son numerosos los peregrinos que hacen el famoso “Camino de Santiago” para llegar a su tumba y para darle el abrazo a la imagen del Apóstol Santiago. Una verdadera manifestación de fervor religioso que lleva a mirar el camino de la vida desde la entrega de Santiago.

25 julio, 2019
0 Facebook Twitter Google + Pinterest

El próximo jueves, 25 de Julio, celebramos la solemnidad del Apóstol Santiago, patrón de España.
Es fiesta de precepto, y los horarios de las misas serán los de día festivo:
⁃ 10:00 hh. San Martín de Dorneda
⁃ 10:45 hh. San Pelayo de Montrove
⁃ 11:30 hh. Santa Cruz
⁃ 12:30 hh. San Pedro de Nos
⁃ 12:30 hh. Santa Eulalia de Liáns

Hijo del Zebedeo y hermano de san Juan Evangelista, que con Pedro y Juan fue testigo de la transfiguración y de la agonía del Señor. Decapitado poco antes de la fiesta de Pascua por Herodes Agripa, fue el primero de los apóstoles que recibió la corona del martirio (s. I).

Breve hagiografía

El apóstol Santiago, primer apóstol martir, viajó desde Jerusalén hasta Cádiz (España). Sus predicaciones no fueron bien recibidas, por lo que se trasladó posteriormente a Zaragoza. Aquí se convirtieron muchos habitantes de la zona. Estuvo predicando también en Granada, ciudad en la que fue hecho prisionero junto con todos sus discípulos y convertidos. Santiago llamó en su ayuda a la Virgen María, que entonces vivía aún en Jerusalén, rogándole lo ayudase. La Virgen le concedió el favor de liberarlo y le pidió que se trasladara a Galicia a predicar la fe, y que luego volviese a Zaragoza.
Santiago cumplió su misión en Galicia y regresó a Zaragoza, donde corrió muchos peligros. Una noche, el apóstol estuvo rezando intensamente con algunos discípulos junto al río Ebro, cerca de los muros de la ciudad, pidiendo luz para saber si debía quedarse o huir. Él pensaba en María Santísima y le pedía que rogara con él para pedir consejo y ayuda a su divino Hijo Jesús, que nada podía entonces negarle. De pronto, se vio venir un resplandor del cielo sobre el apóstol y aparecieron sobre él los ángeles que entonaban un canto muy armonioso mientras traían una columna de luz, cuyo pie, en medio de un rayo luminoso, señalaba un lugar, a pocos pasos del apóstol, como indicando un sitio determinado.
Sobre la columna, se le apareció la Virgen María. Santiago se levantó del lugar donde estaba rezando de rodillas, y recibió internamente el aviso de María de que debía erigir de inmediato una iglesia allí; que la intercesión de María debía crecer como una raíz y expandirse. María le indicó que, una vez terminada la iglesia, debía volver a Jerusalén. Santiago se levantó, llamó a los discípulos que lo acompañaban, que habían oído la música y visto el resplandor; les narró lo demás, y presenciaron luego todos cómo se iba desvaneciendo el resplandor de la aparición. En el lugar de la aparición, se levantó lo que hoy es la Basílica de Nuestra Señora del Pilar, un lugar de peregrinación famoso en el mundo entero que no fue destruido en la guerra civil española (1936-1939), puesto que las bombas que se lanzaron no explotaron, pudiéndose hoy en día verse expuestas en el interior de la Basílica.
Santiago partió de España, para trasladarse a Jerusalén, como María le había ordenado. En este viaje visitó a María en Éfeso. María le predijo la proximidad de su muerte en Jerusalén, y lo consoló y lo confortó en gran manera. Santiago se despidió de María y de su hermano Juan, y se dirigió a Jerusalén, donde al poco tiempo fue hecho prisionero.
Fue llevado al monte Calvario, fuera de la ciudad. Durante el recorrido, estuvo predicando y aún fue capaz de convertir a algunas personas. Cuando le ataron las manos, dijo: “Vosotros podéis atar mis manos, pero no mi bendición y mi lengua”. Un tullido que se encontraba a la vera del camino, clamó al apóstol que le diera la mano y lo sanase. El apóstol le contestó: “Ven tú hacia mí y dame tu mano”. El tullido fue hacia Santiago, tocó las manos atadas del apóstol e inmediatamente sanó.
Josías, la persona que había entregado a Santiago, fue corriendo hacia él para implorar su perdón. Este hombre se convirtió a Cristo. Santiago le preguntó si deseaba ser bautizado. Él dijo que sí, por lo que el apóstol lo abrazó y le dijo: “Tú serás bautizado en tu propia sangre”. Y así se cumplió más adelante, siendo Josías asesinado posteriormente por su fe.
En otro tramo del recorrido, una mujer se acercó a Santiago con su hijo ciego para alcanzar de él la curación para su hijo, obteniéndola de inmediato. Una vez llegado al Monte Calvario, el mismo lugar donde años antes fue crucificado nuestro Señor, Santiago fue atado a unas piedras. Le vendaron los ojos y le decapitaron.
El cuerpo de Santiago estuvo un tiempo en las cercanías de Jerusalén. Cuando se desencadenó una nueva persecución, lo llevaron a Galicia (España) algunos discípulos.
En siglos posteriores y hasta el momento actual, numerosos fieles, principalmente de Europa, recorren parcialmente el “Camino de Santiago” que les conduce a la tumba del Santo, con el fin de pedir perdón por sus pecados.

25 julio, 2019
1 Facebook Twitter Google + Pinterest

La voz cementerio viene de la griega “coemeterium”, que se ha corrompido en nuestra lengua con el aditamento de la “n”.
La palabra cementerio viene del término griego koimetérion, que significa dormitorio porque, según la creencia cristiana, en el cementerio, los cuerpos duermen hasta el día de la resurrección.

A los cementerios católicos se les llama también camposantos, dado que en Pisa, cuando ateniéndose a medidas de higiene la autoridad ordenó cerrar el cementerio, que había sido construido en el siglo XIII dentro de la ciudad, el terreno fue cubierto con una gran capa de tierra, que las galeras pisanas habían traído de los lugares santos de Jerusalén.

Y la palabra panteón se utiliza como sinónimo de cementerio en algunas regiones de América, como México y Andalucía en España.

El Cementerio Parroquial “Santa Eulalia de Liana ” consta de distintas ubicaciones pues se ha ido ampliando a lo largo de los siglos

⁃ La primera en el entorno del templo.
⁃ La segunda – con dos fases- justo detrás del mismo
⁃ La tercera es el que llamamos “ Cementerio Viejo” separado del resto por una verja

El cementerio – como todo – necesita periódicamente que se realicen tareas de mantenimiento y limpieza, para que presente un aspecto digno y unas condiciones adecuadas.

Durante muchos años y hasta hace unos meses, estas labores las realizaba desinteresadamente un matrimonio, si bien muchos vecinos agradecían con pequeños donativos por su altruismo y generosidad para con la feligresía. Pero el tiempo pasa para todos y esa familia ya no puede dedicar ese tiempo y trabajo a la parroquia.

Por ese motivo tenemos que presentar un nuevo planteamiento de limpieza del Cementerio más “profesional” si se nos permite la expresión. En todas las parroquias del entorno (incluidas la de nuestra misma Unidad Pastoral: San Martín de Dorneda y San Pedro de Nos) los propietarios de los panteones pagan una tasa anual para el mantenimiento y limpieza del cementerio, como también se hace con los cementerios municipales.

Con tal fin, se han puesto unos carteles en los Cementerio y en los diferentes templos comunicando que todos los propietarios de panteones se pongan en contacto con la parroquia en horario de despacho para comunicar nombre, teléfono y número de nichos.

Por el momento no se ha establecido ninguna tasa o cantidad concreta, simplemente estamos elaborando un censo de propietarios para sabiendo cuantos somos, compartamos el gasto entre todos lo que siempre supondrá una módica cantidad anual.

Confiamos en que todos los vecinos sean conscientes de que se trata de una obligación de todos y no de unos pocos y a la mayor brevedad posible podamos tomar una decisión a largo plazo para el mantenimiento del lugar donde reposan nuestros seres queridos.

Al tiempo, aprovechamos para comunicar que, en atención al descuidado aspecto que muestra el Cementerio viejo procederemos a su limpieza en los próximos días.

Lugar: Despacho Parroquial
Día: De lunes a viernes ( excepto martes) en horario de despacho 17:30 hh.a 20:00 hh.
Teléfono: 981614255

23 julio, 2019
1 Facebook Twitter Google + Pinterest

Lectura del santo evangelio según san Juan 15, 1-8

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: – Yo soy la verdadera vida, y mi Padre es el labrador. A todo sarmiento mío que no da fruto lo arranca, y a todo el que da fruto lo poda, para que dé más fruto. Vosotros ya estáis limpios por las palabras que os he hablado; permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el sarmiento no puede dar fruto por sí, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí.

Yo soy la vid, vosotros los sarmientos; el que permanece en mí y yo en él, ése da fruto abundante; porque sin mí no podéis hacer nada. Al que no permanece en mí lo tiran fuera, como el sarmiento, y se seca; luego lo recogen y los echan al fuego y arden. Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid los que deseáis, y se realizará. Con esto recibe gloria mi Padre, con que deis fruto abundante; así seréis discípulos míos.

Palabra del Señor. Gloria a Ti, Señor Jesús

Meditación: Permanecer unidos a Él, podar y dar fruto

En el ambiente fraterno del último encuentro de Jesús con sus discípulos, antes del acontecimiento del Calvario, Él presenta una enseñanza fundamental con la alegoría de la Vid verdadera.

En el Antiguo Testamento, la imagen de la vid indicaba el pueblo de Israel (Cfr. Is 5,1-2), plantada con cariño por el Señor; pero en vez de dar racimos de uva buena dio un fruto amargo que no servía para nada (Cfr. Is 5,3-4). Ahora Jesús se presenta como la nueva vida, la vid verdadera: “Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el viñador. Todo sarmiento que en mí no da fruto, lo corta, y todo el que da fruto, lo limpia, para que dé más fruto».

Con esta alegoría el Señor nos enseña que para ser discípulos es necesario permanecer unidos a Él, permanecer en su Palabra, permanecer en su amor. La actitud de permanecer en el Señor brota de la conversión del corazón, del querer estar unidos a aquel de quien recibimos la vida; permanecemos unidos a El para ser nutridos por la savia de la gracia, del amor incondicional que nos hace personas nuevas.

En la fe profesada, celebrada y vivida descubrimos que separados de El nada podemos, lejos de Él la esterilidad espiritual gobierna la vida. Al permanecer unidos a Jesús experimentamos que la fe se desarrolla y va conduciendo a una experiencia más profunda de la vida.

También Jesús habla de una acción que hay que realizar: “lo poda para que dé más fruto”. La poda es dura pero es necesaria; ella purifica para que pueda haber crecimiento y se produzca buen fruto. En el camino de la vida cristiana el Espíritu Santo va realizando la obra de ir conformando al discípulo con el Maestro. San Pablo dice: “despojaos, en cuanto a vuestra vida anterior, del hombre viejo que se corrompe siguiendo la seducción de las concupiscencias, a renovar el espíritu de vuestra mente, y revestíos del hombre nuevo, creado según Dios, en la justicia y santidad de la verdad” (Efesios 4).

“Jesús es la vid y a través de Él –comenta el Papa Francisco- hace llegar a los sarmientos el amor mismo de Dios, el Espíritu Santo. Es así: nosotros somos los sarmientos, y a través de esta parábola, Jesús nos quiere hacer entender la importancia de estar unidos con Él. Los sarmientos no son autosuficientes, sino que dependen totalmente de la vid, en la cual se encuentra el manantial de la vida de ellos. Así es para nosotros los cristianos. Insertados con el bautismo en Cristo, hemos recibido de Él gratuitamente el don de la vida nueva y podemos quedarnos en comunión vital con Cristo”.

Entonces, el permanecer en el amor y dejarnos podar por Él, hace que en nuestra vida se produzcan frutos que den gloria a Dios, hagan el bien a los hermanos y ayuden al crecimiento personal. Porque sin Él nada podemos hacer.

23 julio, 2019
0 Facebook Twitter Google + Pinterest
Entradas más actuales