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14 diciembre, 2018

En Adviento somos invitados a prepararnos para el nacimiento del Señor. Navidad, cada año, es la gracia renovada que nos hace Dios: la gracia de la venida de su Hijo, para que le acojamos plenamente en nuestra vida.

Una de las cosas que más nos ayudará a una Navidad vivida en profundidad es convertirnos a Cristo y reconciliarnos sacramentalmente en este tiempo de Adviento. De modo que nuestra oración «Ven, Señor Jesús» vaya acompañada por la decisión «Voy, Señor Jesús.

Para facilitar la reconciliación de todos aquellos que lo deseen hemos ampliado el horario de confesiones los domingos que a partir de ahora será 11:00 hh. a 12:30 hh los domingos y antes y después de misa de 19:00 hh. diariamente.

14 diciembre, 2018
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Lectura del santo evangelio según san Mateo 11,16-19

En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente: «¿A quién se parece esta generación? Se parece a los niños sentados en la plaza, que gritan a otros: «Hemos tocado la flauta, y no habéis bailado; hemos cantado lamentaciones, y no habéis llorado.» Porque vino Juan, que ni comía ni bebía, y dicen: «Tiene un demonio.» Vino el Hijo del hombre, que come y bebe, y dicen: «Ahí tenéis a un comilón y borracho, amigo de publicanos y pecadores.» Pero los hechos dan razón a la sabiduría de Dios.»

Palabra del Señor. Gloria a Ti, Señor Jesús

Meditación
El evangelio de hoy nos invita a asumir el desafio de la novedad del Señor que ha venido a salvarnos; no está bien acostumbrarnos a la fe ni a la experiencia de comunión con el prójimo. Jesús presenta la dureza del corazón que, con críticas y acomodamientos, se cierra a descubrir los signo de la presencia de Dios que da la sabiduría para vivir.

Esta realidad no sólo acontecía en los tiempos de Jesús. Juan Bautista era la voz que clamaba para que el pueblo se convirtiera e indicó la presencia del “Cordero de Dios que quita el pecado del mundo”; Jesús con sus palabras y obras anunciaba que el Reino de Dios había llegado, revelaba el rostro misericordioso de Dios. Sin embargo, el pueblo endurecía el corazón, seguros en sus tradiciones y argumentos. No podían comprender un anuncio que los desacomodaba, que los invitaba a despojarse de sus seguridades para encontrar el verdadero Dios que, amando hasta el extremo, se acercaba a su pueblo ofreciéndole una liberación definitiva.

También hoy existe esa tentación; queremos salvarnos, pero tantas veces desde nuestros criterios y seguridades queremos creer para “sentirnos bien” pero cuando el Evangelio nos exige asumir la voluntad de Dios como camino de liberación nos incomoda; puede pasarnos que, aunque tengamos tradiciones religiosas muy valiosas, nos cerremos a la acción de Dios que nos busca y nos habla de muchas maneras. Entonces, hoy nos hace bien preguntarnos si nos resistimos a la salvación de Jesús.

Alguien podría decir ¿cómo me resisto a Dios? Pongamos en contexto de la navidad que estamos preparando. ¿Qué significa para ti la navidad? Porque el ambiente marca la realidad de un tiempo especial; solo es ver las luces, los arreglos navideños, los preparativos que se hacen para la Nochebuena, las novenas, etc. Pero ¿Jesús acontece realmente en nosotros y en nuestra familia?

En este tiempo decimos: “Ven Señor, no tardes tanto”, un clamor que nos compromete a preparar el camino del Señor liberando nuestro corazón de todo resentimiento, odio, rencor, enemistad y desesperanza. Preparar el corazón con la oración, con la caridad y con una buena confesión. “Ven Señor, no tardes”, es un clamor que nos llama a cuidar el don precioso que se nos ha confiado: la familia. Embellezcamos nuestras casas pero dispongámonos a celebrar la navidad con calor de hogar, es decir, compartamos tiempo de calidad, no neguemos la ternura y las palabras que animen unos a otros, perdonemos de corazón, volvamos a apostarle a un amor duradero y renovado.

No cerremos nuestro corazón al Señor que de muchas maneras nos busca y nos habla. Sólo el amor total de Dios hace que acontezca de nuevo la Buena Noticia de la Navidad. No perdamos la oportunidad de ser instrumentos para que otros vivan la experiencia de renovar la fe y la confianza en el “Dios con nosotros”.

*P. John Jaime Ramírez *

14 diciembre, 2018
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Esta semana hemos instalado en la nave De la Iglesia un depósito de Caritas para que podía dejar vuestra colaboración para Navidad.

Este año el reparto se realizará el próximo día 19 de diciembre. Son 65 las familias a las que semanalmente se le entregan ayudas, lo que significa un notable incremento con respecto al pasado año.

Todo lo que podáis aportar vendrá bien pero de lo que más escasez hay es de productos navideños y latas de conservas. Son muchas las necesidades y toda aportación, por pequeña que sea, suma.

Recordad que cada semana se reparten alternativamente 1,2 toneladas de fruta y entre 1,5 y 2 toneladas de todo tipo de alimentos. Es una lucha constante el conseguir todo los productos y por eso son tan importantes las campañas extraordinarias que realizamos pues suponen un aporte importante para cubrir en parte las necesidades básicas de tantas familias.

Como siempre agradecemos de antemano vuestra generosidad para que en todos los hogares puedan celebrar – también en la mesa- el nacimiento del Señor.

14 diciembre, 2018
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