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9 octubre, 2018

Queremos agradecer al Club de Leones de Oleiros que hayan organizado una nueva campaña de recogida de alimentos a favor de Caritas de Santa Cruz.

Los vecinos de algunos barrios de La Coruña han entregado alimentos no perecederos en los depósitos instalados en algunos supermercados de la ciudad que contaron con la presencia de numerosos voluntarios.

En horario de mañana y tarde durante el fin de semana han recogido aceite, pasta, legumbres y tantos otros productos que pueden ser de gran ayuda a la hora de volver a llenar de contenido esta despensa solidaria que, gestionada directamente por los miembros de Cáritas, presta un servicio realmente decisivo en hogares de nuestra parroquia.

Gracias al presidente y voluntarios del Club de leones por su generosidad y entrega; gracias a todos los que han hecho aportaciones a esta gran cesta de la Caridad. Al tiempo, apelamos a la conciencia de todos los feligreses en su compromiso con los más necesitados a que no decaiga ni su solidaridad ni su generosidad.

1220 litros de leche
70 paquetes de galletas
334 paquetes macarrones
130 paquetes fideos
150 kgs arroz
60 paquetes habas
90 paquetes lentejas
78 paquetes garbanzos
35 botes de tomate
10 latas
265 litros de aceite

9 octubre, 2018
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El grupo de reflexión en el que participan mujeres de la parroquia celebró estos días el primer encuentro del nuevo curso que se presenta muy interesante.
En esta ocasión debatimos sobre qué parroquia queremos y cómo transformarla partiendo de nuestra realidad. Para ello empezamos por plantearnos la realidad del laico, que hoy es muy amplia en la Iglesia.

Se trata de una palabra no siempre clara. En efecto, en el Nuevo Testamento no encontraremos ninguna que pueda identificarse con el concepto de laico que utilizamos hoy. Por el contrario, sí encontramos el concepto de pueblo.

Además, el laico siempre tiene una definición negativa: el que no es sacerdote, el que no hizo votos religiosos, pero en definitiva es el cristiano, todo bautizado. En este sentido, el teólogo Yves Congar decía que los laicos sólo encontraban tres posiciones posibles dentro de la Iglesia: sentados, escuchando lo que dice el sacerdote; arrodillados, siguiendo la misa que el sacerdote celebraba de espaldas y en latín; o con la mano en el bolsillo, para el sostenimiento de la Iglesia.

A esos laicos les correspondía un papel totalmente pasivo hasta que fueron convocados por el Concilio Vaticano II como productores de bienes simbólicos y no sólo consumidores.

En la parroquia tenemos muy claro que la evangelización y la labores parroquiales deben pivotar sobre los laicos y el sacerdote presidir, enseñar y santificar como tareas fundamentales de su ministerio.

Al término alcanzamos un consenso sobre cuál será la clave para la reactivación de la parroquia: el compromiso personal con la misión evangelizadora que hemos recibido. Esto tenemos que traducirlo en acciones concretas al servicio de la comunidad y participando en las distintas iniciativas que desde la parroquia y otras instituciones se ofrecen.

Tras un largo y enriquecedor debate celebramos un pequeño ágape con lo que cada uno aportó. Animamos a todas aquellas mujeres que quieran participar en estos encuentros una vez cada quince días no duden en unirse. Basta que lo comuniquen en el despacho para poder convocarlas personalmente. Oración, reflexión y merienda es una buena combinación para crear grupo.

Dia: viernes alternos
Lugar: locales parroquiales
Hora: 20:30

9 octubre, 2018
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Lectura del santo evangelio según san Lucas 10, 38-42

En aquel tiempo, entró Jesús en una aldea, y una mujer llamada Marta lo recibió en su casa. Ésta tenía una hermana llamada María, que, sentada a los pies del Señor, escuchaba su palabra. Y Marta se multiplicaba para dar abasto con el servicio; hasta que se paró y dijo: «Señor, ¿no te importa que mi hermana me haya dejado sola con el servicio? Dile que me eche una mano.»

Pero el Señor le contestó: «Marta, Marta, andas inquieta y nerviosa con tantas cosas; sólo una es necesaria. María ha escogido la parte mejor, y no se la quitarán.»

Palabra del Señor. Gloria a Ti, Señor Jesús

Meditación
Jesús va de camino y es acogido por una familia de Betania. En casa, mientras Marta se afana por acoger y atender a Jesús multiplicando los oficios, María presenta la actitud principal del discipulado: sentarse a los pies del Maestro y estar atenta a su Palabra.

Con el relato de un hecho real, el evangelista san Lucas nos conduce a la contemplación de un cuadro armonioso que comienza a cambiar: Marta sirve y María escucha. Sin embargo, Marta con sus múltiples ocupaciones comienza a experimentar una “tensión” que la supera; la agitación comprensible por tantas actividades le impide vivir lo esencial. Su intención es noble pero pronto se transforma en ansía; en cambio María no quiere perderse la oportunidad de acoger la Palabra del Maestro, ella escucha atentamente al Señor gustando su enseñanza, sabe que quien escucha penetra en el mundo interior del otro; hay una Palabra de Vida por acoger, comprender y llevarla a la vida.

La escena nos muestra que no hay contradicción entre el servicio y la escucha de la Palabra; esta vital relación es necesario comprenderla para no ser atrapados por la soledad y por aquel cansancio que nos puede llevar, como Marta, a enfadarnos con Jesus: “Señor, ¿no te importa…” y con los hermanos: “mi hermana me ha dejado sola con el servicio…”

También, en nuestra vida podemos experimentar que los afanes de la vida, las preocupaciones y múltiples ocupaciones nos apartan de dos realidades esenciales: la vida de comunión con Dios y la fraternidad con los hermanos. Vivimos en tiempos tan acelerados que podemos creer que no hay tiempo para orar alimentando el espíritu.

No con mala voluntad nos empeñamos en tantas cosas hasta el cansancio. Podemos escuchar: “no me queda tiempo ni para ir a Misa”, “mi oración es poca y simple porque tengo tantas cosas por hacer”, “no puedo hablar con mis padres porque ellos están trabajando todo el tiempo y sé que estan cansados”, “trabajo tanto por mi familia que no me queda tiempo para estar con ellos”. Y entonces confundimos nuestras prioridades; nos dividimos, saliendo profundamente lastimados y creando unas barreras afectivas con los de casa.

Frente a esta realidad, Jesús con su respuesta a Marta, no la reprocha ni la crítica. Con su pedagogía la calma para que ella recupere lo esencial. La invita a acoger la mejor parte; le ayuda a comprender el orden de las prioridades para no perder el control. Y, en Marta nos invita a servir y a escuchar. Así es, ponernos en píe para servir a los demás cumpliendo nuestras responsabilidades, pero animados por su Palabra, por la vida de oración, por el cuidado de lo fundamental. Además, llevando a la oración las fatigas y trabajos de cada día para encontrar en el Señor nuestro descanso, para dejar que Él repare nuestras fuerzas, para trabajar con profunda mística, convirtiendo nuestras labores en instrumentos para acercarnos a Dios y al prójimo.

9 octubre, 2018
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