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25 marzo, 2019

“El amor cuida la vida”

 Queridos diocesanos:

Hoy, día 25 de marzo, celebramos litúrgicamente la solemnidad de la Anunciación del Señor. En este contexto la Iglesia en España celebra la Jornada por la Vida. “El amor cuida la vida” es el lema para orientarnos en nuestra reflexión y compromiso cristiano.

La apuesta por la defensa de la vida se fundamenta en la dignidad integral de la persona, preocupación mayor en medio de una cultura post-humanista en la que el valor de la vida humana se va diluyendo. En alguna ocasión nos hemos sentido interpelados cuando alguien se pregunta si la vida de tal o cual persona, ante el sufrimiento que experimenta por una enfermedad o un proceso de envejecimiento, “merece la pena ser vivida”. Pues sí, toda vida merece la pena ser vivida desde la dimensión del amor y del sentir religioso que no desaparecerá jamás porque no se puede eliminar del corazón del hombre la promesa sobre el significado  de la propia vida.

“Nadie tiene amor más grande que el da la vida” (Jn 15,13). Hemos de ser conscientes de que la vida está para darla y de que o la damos o se nos disipa porque no la podemos almacenar. Jesús nos dijo que había venido para que tuviéramos vida y la tuviéramos en abundancia (cf. Jn 10,10). Y él entregó su vida por nosotros. “Unidos en un único amor, creer en el amor que Cristo  nos tiene y al que nos llama implica una «lógica nueva» que necesariamente hemos de asumir y enseñar”[1].

En esta Jornada tomamos conciencia de que hemos de avivar nuestra sensibilidad y responsabilidad en el cuidado y en la defensa de la vida humana, realidad “sagrada” de la que somos responsables, y “valor innegociable”,  en cualquier circunstancia o condición, que no se puede considerar como una mercancía “con la que se comercia y se manipula al propio gusto”. El papa Francisco menciona entre otros “horrores” de la “cultura del descarte” el hecho de que muchos niños no lleguen nunca a ver la luz, víctimas del aborto. El aborto no es un asunto sujeto a supuestas reformas o modernizaciones, porque no es progresista pretender resolver los problemas eliminando una vida humana[2]. Es más, “no se puede construir una sociedad democrática, libre, justa y pacífica, si no se defienden y respetan los derechos de todos los seres humanos fundamentados en su dignidad inalienable y, especialmente, el derecho a la vida, que es el principal de todos”[3]. “El Evangelio del amor de Dios al hombre, el Evangelio de la dignidad de la persona humana y el Evangelio de la vida son un único e indisoluble Evangelio”[4]. Por esto, “solo es posible ver en verdad la vida humana desde la luz de ese amor primero de Dios, donde encuentra su verdadero origen. Esto es lo que hace proclamar a la Iglesia con fuerza: la vida es siempre un bien. Ha nacido de ese amor primero y por eso pide ser acogida y reconocida como digna de ser amada. No hay vidas humanas desechables o indignas que puedan ser por eso mismo eliminadas sin más. Dios es el garante de su vida… Reconocer la dignidad de una vida es empeñarse en conducirla a su plenitud que está en vivir una alianza de amor”[5].

Agradecemos la dedicación de tantas personas que, tanto en instituciones eclesiales como civiles, trabajan incansablemente, apoyando y acompañando la realidad de la vida. Proteger y defender la vida humana desde el instante de su concepción hasta la muerte natural es tarea de todos. La vida humana aunque se vea afectada por la vulnerabilidad siempre merece ser vivida. “Las personas discapacitadas nos muestran la grandeza de su corazón y de su existencia. Son los campeones de la vida por su coraje, un ejemplo para todos y un verdadero testimonio de la grandeza de su existencia. Reflejan los valores más genuinos del ser humano, que posee un valor infinito con independencia de cualquier condicionamiento físico, psíquico, social o de cualquier otra índole. Son personas grandes, capaces de darlo todo, capaces de enriquecer a los demás y capaces de acoger a todos”[6]. La experiencia nos dice que cuidar la vida por amor es recibir amor. Bien lo saben sobre todo los padres.

Orar por la vida

Es necesario que cada comunidad cristiana, cada grupo o asociación, cada familia, y cada creyente, rece al Dios Creador, defendiendo la vida en unión con otras personas que sin ser creyentes consideran “el derecho a la vida de todo ser humano como patrimonio común de la razón humana”. Que el Señor por la intercesión maternal de María santísima, nos conceda la gracia de que vaya creciendo el respeto por el carácter sagrado de la vida y aumente cada vez más el número de quienes contribuyen a favorecer en el mundo la cultura de la vida.

Os saluda con afecto y bendice en el Señor,

+ Julián Barrio Barrio,
Arzobispo de Santiago de Compostela

 

[1] Mensaje de los Obispos de la Subcomisión de la Familia en la Jornada por la Vida 2019.

[2] Cf. FRANCISCO, Evangelii gaudium, 213-214.

[3] Nota de la CCXXXIII Comisión Permanente de la CEE, 2.

[4] JUAN PABLO II, Evangelium vitae, 2

[5] Mensaje de los Obispos de la Subcomisión de la Familia en la Jornada por la Vida 2019.

[6] Nota de los Obispos de la Subcomisión de la Familia en la Jornada por la Vida 2015. 4.

25 marzo, 2019
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Lectura del santo evangelio según san Lucas 1, 26-38

A los seis meses, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la estirpe de David; la virgen se llamaba María. El ángel, entrando en su presencia, dijo: -«Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo. » Ella se turbó ante estas palabras y se preguntaba qué saludo era aquél. El ángel le dijo: -«No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. Será grande, se llamará Hijo del Altísimo, el Señor Dios le dará el trono de David, su padre, reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin.»

Y María dijo al ángel: -«¿Cómo será eso, pues no conozco a varón?» El ángel le contestó: -«El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el Santo que va a nacer se llamará Hijo de Dios. Ahí tienes a tu pariente Isabel, que, a pesar de su vejez, ha concebido un hijo, y ya está de seis meses la que llamaban estéril, porque para Dios nada hay imposible.» María contestó: -«Aquí está la esclava del Señor; hágase en mi según tu palabra. » Y la dejó el ángel.

Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Meditación
En este camino cuaresmal nos encontramos con una gran fiesta; la Anunciación del Señor a la Santísima Virgen María, a través del ángel Gabriel. Este encuentro es uno de los momentos más grandes de la historia de la humanidad; Dios ha elegido a María: “Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo”; le ha encomendado la misión más sublime: ser la Madre de Jesús, el Salvador. Y ella ha dado una respuesta generosa, ha dado el sí más importante de la historia: “Aquí está la esclava del Señor; hágase en mi según tu palabra”.

En el día que recordamos la concepción de Jesús recibimos un llamado a amar, proteger y defender la vida desde su concepción, hasta la muerte natural; contemplar a Jesús presente en el seno virginal de María, porque para Dios nada es imposible, nos compromete a reconocer el don de cada persona y a dar nuestro sí en la defensa de la vida. Como cristianos confesamos que la vida es un don de Dios; Él nos ha creado a su imagen y semejanza, somos fruto del amor, su amor.

Somos testigos de una propaganda creciente anti-vida que promueve una mentalidad que corrompe el sentido de la vida, la desvalorización de la familia, la deshumanización de la sexualidad; las leyes y las propuestas que quieren imponer el aborto como un derecho o la eutanasia como una falsa compasión. Ante esta realidad como creyentes estamos llamados a no negociar con las pretensiones que niegan el esplender de la vida del ser humano. La vida nueva e indefensa que se refugia en el vientre materno reclama ser protegido porque como decía San Juan Pablo II: “Nunca se puede legitimar la muerte de un inocente”. En alguna ocasión escuchaba dos preguntas muy dicientes: ¿Cómo una persona que ya nació le puede negar la posibilidad a otra persona que está por nacer? ¿Cómo, el don que ya hemos recibido, se lo queremos negar a otros?

“Cuánto más indefensos son los seres humanos, -señala el Papa Francisco- tanto más deben ser preferidos. Motivo por el cual los concebidos pero aún no nacidos, deben ser especialmente preferidos: Entre esos débiles, que la Iglesia quiere cuidar con predilección, están también los niños por nacer, que son los más indefensos e inocentes de todos, a quienes hoy se les quiere negar su dignidad humana en orden a hacer con ellos lo que se quiera, quitándoles la vida y promoviendo legislaciones para que nadie pueda impedirlo”.

Así, al celebrar el Sí de María que cambió la historia de la humanidad, concibiendo desde aquel momento a Jesús, el Salvador, estamos llamados a dar nuestro sí personal y comunitario que nos comprometa con el proyecto de Dios.

P. John Jaime Ramírez Feria

25 marzo, 2019
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Los venezolanos sufren los rigores de una escasez de medicamentos que ronda 85 por ciento. Además, hay miles de enfermos con afecciones crónicas que tienen dificultades para acceder a sus tratamientos, según organizaciones no gubernamentales. La crisis económica y la escasez han hecho que más de 2,3 millones de venezolanos hayan abandonado su país desde el 2015, según la ONU.

Faltan ocho de cada 10 medicamentos y el año pasado la hiperinflación produjo un aumento de entre 1000 y 3000% en los precios de fármacos para tratar el cáncer, el VIH y la hemofilia. Ni qué decir del destruido sistema de salud pública, incapaz de atender las más elementales emergencias y las enfermedades de alto riesgo

La parroquia no es ajena a ello de lo que hemos dado cuenta en numerosas ocasiones con distintas campañas de oración, recogida de ayuda solidaria, tanto económica como material o de denuncia.

HEVEGA, Hermandad de Venezolanos de Galicia, que trata de ayudas a los venezolanos de nuestra comunidad a resolver sus dificultades cuando llegan a España realiza también numerosas campañas. Hemos querido unirnos una vez mas a sus labores de recogida de ayuda humanitaria y esta semana realizarán un nuevo envío al que hemos querido sumarnos.

Como parroquia estamos hermanados con Caritas de Valencia, en Venezuela y encauzamos a través de ellos nuestra solidaridad con el país hermano. Si a principios de este mes les hacíamos llegar las aportaciones económicas resultado de las colectas realizadas en san Pedro de Nos y Santa Eulalia de Liáns, esta semana ofrecemos nuestro grano de arena en forma de medicamentos y productos para bebés.

Pero no solo de pan vive el hombre por eso también han organizado una Vigilia de Oración por la Paz que se realizará la del 29 al 30 durante las 24 Horas para el Señor que como cada año celebramos en la Parroquia.

Animamos a todos a unirse a la oración y a responder a la llamada a la conversión personal que el Señor nos hace a cada uno durante la Cuaresma.

25 marzo, 2019
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