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13 diciembre, 2018

Todos los Jueves realizamos Exposición del Santísimo Sacramento. Invitamos a todos a participar y a gustar la delicia de estar un rato en adoración al Señor, presente en la Sagrada Eucaristía. Las gracias que se pueden obtener en un tiempo como éste de oración y adoración a Cristo, cuando se aprovecha con intensidad espiritual, son realmente impresionantes. Quien lo experimenta lo sabe. Y Cristo te espera.

Lugar: Iglesia nueva de Santa Cruz
Día: Jueves
Hora: 19:30 hh.

¿Pueden evitarse las dificultades en la familia?

“Que la Eucaristía sea vuestro alimento, queridos recién casados, para el crecimiento humano y espiritual de vuestra nueva familia” (Catequesis en la Audiencia de este miercoles 17 de mayo). Estas fueron las palabras que el santo Padre Francisco dirigió no solo a los recién casados sino a todas las familias.

Una pregunta que es obligatoria hacernos en este tema es ¿pueden evitarse las dificultades o problemas en la familia? La respuesta es doble: SI y NO.

Comencemos por reflexionar sobre la segunda respuesta: NO. Esta realidad negativa -desde un juicio puramente humano- de la familia no es querida por Dios. Es consecuencia de la imperfección o desequilibrio que existe en el ser humano -hombre y mujer-. En efecto, desde la caída de nuestros primeros padres -Adán y Eva- la naturaleza del ser humano ha experimentado un desorden consigo mismo, con los demás y con Dios. Esta realidad imperfecta del ser humano hace que, desde fuera o desde dentro, surjan dificultades (No describiré la serie de problemas que puedes afectar a la familia, primero porque no es el objetivo de esta catequesis y segundo porque pienso que no es difícil traer a nuestra memoria tantas experiencias de este tipo).

Intentemos reflexionar ahora sobre la primera respuesta: SI. El desorden que existe en el ser humano evidentemente no puede ser sanada u ordenada por él mismo; necesita la ayuda de la gracia. Dios, sabiendo la condición con la que se encuentra el ser humano, le ofrece la ayuda de su gracia. Esta gracia la ofrece Dios, a través de distintos medios, uno de ellos son los sacramentos.

Ahora comprendemos mejor porque el Papa Francisco recordaba que la Eucaristía es el alimento indispensable para la familia. En la medida en que la familia se alimente de la Eucaristía, en esa misma medida irá sanando este desorden que existe en sus miembros; y en la medida en que vaya superando este desorden irá superando las dificultades o problemas que se viven en la familia. Recordemos que Jesús inicia su ministerio comiendo con unos recién casados y los saca de un apuro (Jn 2, 1-11).

Es verdad que la perfección o la vida en plenitud solo la alcanzaremos en el cielo, sin embargo, ya aquí en la tierra podemos iniciar a disfrutar aquello que nuestro Padre Dios nos tiene preparado.

Así pues, es indispensable que las familias -todos sus miembros- participen y se alimenten de la Eucaristía, es indispensable que comprendan lo necesario que es para cada uno de ellos la Eucaristía.

“Quien come mi carne y bebe mi sangre, habita en mí y Yo en él” (Jn 6, 56).

“Permaneced en mí y Yo en vosotros. Como el sarmiento no puede dar fruto por sí solo si no permanece en la vid, tampoco vosotros, si no pertenecéis en mí” (Jn 15, 4).

13 diciembre, 2018
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Lectura del santo evangelio según san Mateo 11,11-15

En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente: «Os aseguro que no ha nacido de mujer uno más grande que Juan, el Bautista; aunque el más pequeño en el reino de los cielos es más grande que él. Desde los días de Juan, el Bautista, hasta ahora se hace violencia contra el reino de Dios, y gente violenta quiere arrebatárselo. Los profetas y la Ley han profetizado hasta que vino Juan; él es Elías, el que tenía que venir, con tal que queráis admitirlo. El que tenga oídos que escuche.»

Palabra del Señor. Gloria a Ti, Señor J esús

Meditación
Una figura que viene presentada en este tiempo del Adviento es Juan el Bautista; en la opinión de Jesús es el más grande comparado con los personajes del Antiguo Testamento y el más pequeño del Reino de los cielos. ¿Cuál es el mensaje de Juan para nosotros?

Juan Bautista es el precursor del Señor; su vocación fue presentada por su padre Zacarías cuando dice del niño: «será llamado Profeta del Altísimo porque irá delante del Señor a preparar sus caminos, para anunciar a su pueblo la salvación mediante el perdón de los pecados». Juan es la voz que, profetizada por Isaías, clama en el desierto: “Mira, envío mi mensajero delante de ti, el que ha de preparar tu camino. Voz del que clama en el desierto: Preparad el camino del Señor, enderezad sus sendas”.

Con Juan el Bautista aprendemos, como dice el Papa Francisco, a preparar la venida del Señor, discernir la presencia confirmando quién es el Señor y disminuir para que Él crezca. Estas tres actitudes nos ayudan como cristianos a confirmar que cada uno de nosotros tiene una misión para cumplirla con altura. Un cristiano es una presencia del Señor; allí donde hay un creyente debe surgir una voz y un testimonio de la verdad, de la justicia y la compasión. Y donde hay caridad está Dios y donde está Dios surge la alegría del Señor. Un cristiano tiene el discernimiento y el coraje de anunciar: “He aquí el Cordero de Dios, aquel que quita el pecado del mundo”.

“Un cristiano no se anuncia a si mismo, anuncia a otro, prepara el camino para otro: el Señor. Un cristiano debe saber discernir, debe conocer como discernir la verdad lo que aparece verdad y no es: hombre de discernimiento. Y un cristiano debe ser hombre que sepa disminuir para que el Señor crezca en el corazón y en la alma de los demás”, nos enseña el Papa.

Continuemos el camino de preparación a la Navidad con la alegría de ser llamados a preparar en este tiempo la venida del Señor. Asumamos el reto de contribuir para que este tiempo sea una verdadera experiencia de Dios.

13 diciembre, 2018
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Cada 13 de diciembre, la Iglesia celebra la fiesta de Santa Lucía, patrona de la vista, porque, según una antigua tradición, a la santa le habrían arrancado los ojos por proclamar firmemente la fe y volvió a recobrar la vista.

En nuestra comarca es una de las devociones más extendidas y nuestra parroquia no podía ser menos. Celebraremos distintas misas en su honor a. diferentes horarios para facilitar la asistencia de todos los devotos:

Liáns:
10:00 ha.
11:00 ha.
12:00 hh.

Dorneda.
18:00 hh.

Santa Cruz
19:00 hh.

Según “las actas” de Santa Lucía, ella nació en Siracusa, Secilia (Italia), en una familia noble, rica, y fue educada en la fe. Su padre murió durante su infancia e hizo voto de virginidad en secreto. Su madre Eutiquia, sin saber, la animaba a contraer matrimonio con un joven pagano.

Santa Lucía acompañó a su madre a orar ante la tumba de Santa Agata para que obtenga la curación de sus hemorragias. Dios escuchó sus oraciones y la Santa le dijo a su madre que deseaba consagrarse a Dios y repartir su fortuna entre los pobres. Eutiquia le dio el permiso.
El pretendiente de Lucía se molestó y delató a la santa como cristiana. El juez insistió para que desistiera, pero Santa Lucía le respondió: “Es inútil que insista. Jamás podrá apartarme del amor a mi Señor Jesucristo”

El juez la amenazó con prostituirla y ella le dijo: «El cuerpo queda contaminado solamente si el alma consciente». Esta frase era muy admirada por Santo Tomás de Aquino porque corresponde con el principio moral de que no hay pecado si no se consiente el mal.
Por la gracia de Dios, los guardias no pudieron mover a Santa Lucía del sitio de donde estaba y la sentencia no pudo cumplirse, entonces trataron de quemarla en la hoguera y también fracasaron. Por último la decapitaron y, aun así, Santa Lucía siguió exhortando a los fieles para que permanezcan firmes.

En la edad media se le invocaba contra las enfermedades de los ojos, tal vez porque su nombre significa “luz”.  Esto originó varias leyendas como la de que el tirano mandó a los guardias que le sacaran los ojos y ella recobró la vista.

En 1894 descubrieron una inscripción sepulcral en las catacumbas de Siracusa con el nombre de Santa Lucía, la mártir que, con certeza, vivió en el siglo IV.
Fuente:Aciprensa

Oración a Santa Lucía

Oh Bienaventurada y amable Virgen Santa Lucía,
universalmente reconocida por el pueblo cristiano
como especial y poderosa abogada de la vista,
llenos de confianza a ti acudimos;
pidiéndote la gracia de que la nuestra se mantenga sana
y le demos el uso para la salvación de nuestra alma,
sin turbar jamás nuestra mente en espectáculos peligrosos.
Y que todo lo que ellos vean se convierta en saludable
y valioso motivo de amar cada día más a Nuestro Creador
y Redentor Jesucristo, a quien por tu intercesión,
oh protectora nuestra; esperamos ver y amar eternamente
en la patria celestial. Amén.

13 diciembre, 2018
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