Inicio Archivos diarios
Archivos diarios

4 septiembre, 2018

Lucas 4, 38 44

En aquel tiempo, al salir Jesús de la sinagoga, entró en casa de Simón. La suegra de Simón estaba con fiebre muy alta y le pidieron que hiciera algo por ella. El, de pie a su lado, increpó a la fiebre, y se le pasó; ella, levantándose enseguida, se puso a servirles.

Al ponerse el sol, los que tenían enfermos con el mal que fuera, se los llevaban; y él, poniendo las manos sobre cada uno, los iba curando. De muchos de ellos salían también demonios, que gritaban: –Tú eres el Hijo de Dios. Los increpaba y no les dejaba hablar, porque sabían que él era el Mesías. Al hacerse de día, salió a un lugar solitario.

La gente lo andaba buscando; dieron con él e intentaban retenerlo para que no se les fuese.
Pero él les dijo: –También a los otros pueblos tengo que anunciarles el reino de Dios, para eso me han enviado. Y predicaba en las sinagogas de Judea.

Palabra del Señor. Gloria a Ti, Señor Jesús.

Meditación

La conciencia de la misión de Jesús y sus consecuencias viene presentada con el evangelio de hoy, animándonos a asumir con libertad, generosidad y alegría la donación de nuestras vidas desde lo que es nuestra cotidianidad.

Jesús con el poder de su palabra cura la suegra de Pedro; ella una vez restaurada se pone al servicio de las personas. Al caer la tarde, Jesús acoge y cura a los marginados; ellos no tenían a quién recurrir viviendo de la lástima pública y rechazados por la comunidad, excluidos por la religión, considerados «los castigados por Dios»; y Jesús los acoge, se acerca a ellos, entra en contacto sin escrúpulos ni señalamientos. Rompe los conceptos de impureza, no sólo permite la proximidad sino que los toca, les impone las manos y los cura. Esta es la Buena Noticia que continúa anunciándose a nosotros: Él es la Misericordia, quien se acerca a Él no se ve defraudado. No hay oscuridad que venza la luz que Él da, no hay realidad que supere su compasión. En Él nos reintegramos en la vida de comunidad y se recrea la relación personal con Dios.

Los demonios reconocen la presencia de Jesús y saben que en Él son vencidos, que donde está el Señor ellos no tienen cabida porque Él libera y da la vida. Es quién, en medio de tanta labor, se levanta y busca el tiempo y el espacio de silencio para estar a solas con Dios en oración; en la vida de comunión e intimidad con el Padre restaura las fuerzas y tiene la claridad para cumplir su misión; la conciencia de la misión lo conduce a no quedarse en los resultados del día o en la aclamación de las gentes. Él no puede quedarse allí debe ir a anunciar la Buena noticia a otras ciudades.

Cuántas luces nos da el evangelio. Jesús también quiere curarnos de las “fiebres” que nos impiden ponernos al servicio de los hermanos. No es posible permanecer quietos ni indiferentes ante la necesidad de nuestra solidaridad con los demás; quien se siente servido por el Señor siente una fuerza interior de donar su vida para los demás, descubre en la ofrenda de cada día la posibilidad de hacer vida, la Buena Nueva que lo ha transformado. Sí, es un servicio desinteresado, sin presunciones ni carreras de importancia. Un servicio delibera y ayuda a hacer que otros se levanten como la suegra de Simón.

También, aprendemos de Jesús a no excluir a nadie. La imagen del Señor rodeado de enfermos y poseídos conmueve y se hace una palabra que resuena en nuestro interior: es como si el mismo Señor nos dijera: “acércate para vivir la experiencia de la liberación”. ¿De qué tenemos necesidad de ser liberados? ¿Qué nos hace sentir excluidos de Dios y de la comunidad? ¿En que áreas de nuestra vida necesitamos que la luz de Cristo resplandezca? Y, entonces, tomando los sentimientos y actitudes de Cristo, comprendemos que no podemos autoexcluirnos de su misericordia, tampoco excluir a alguién porque en el corazón de Dios todos tenemos cabida.

Compartimos la misión del Señor y la vamos realizando con su gracia.
Es por esto, que tenemos necesidad de conservar tiempos y espacios para la oración. Si oramos poco veremos borroso el camino que debemos recorrer, si falta la oración no tendremos la claridad de lo que nos pide el Señor y nos vamos quedando. Es necesario orar, conservar un diálogo personal y existencial con Dios para encontrarlo presente en nuestra cotidianidad y no dejarnos vencer por la rutina, la tensión y los cansancios que nos desaniman en la misión.

Por lo tanto, dejemos que Él restaure nuestra vida para poder servir, no excluyamos a nadie con prejuicios y señalamientos; y cultivemos una oración de calidad que nos ayude a mantener vida la conciencia de la misión que se nos encomienda.

Hoy oramos por nuestro Seminario Mayor “María Inmaculada” que celebra su fiesta patronal; pedimos al Señor que conceda la generosidad a quienes son llamados y perseverancia a los sacerdotes y religiosas. Unámonos a la causa vocacional con nuestra oración, apoyo económico y valoración del don del sacerdocio. También continuemos orando en esta Semana por la Paz para que el Señor nos haga artesanos de la paz y la reconciliación.

P. John Jaime Ramírez Feria

 

4 septiembre, 2018
1 Facebook Twitter Google + Pinterest

Esta tarde Kike, un joven de nuestra parroquia, ha entrado en el seminario de Santiago de Compostela. Damos gracias a Dios por su generosa respuesta a la llamada que el Señor le ha hecho.

Pedimos oración para que este proceso apasionante de formación que comienza, llegue a buen término. Es importante que Kike se sienta enviado y respaldado por cada uno de nosotros por lo que os invito a que lo tengáis presente diariamente en vuestra plegaria.

Gracias por vuestra oración.

4 septiembre, 2018
2 Facebook Twitter Google + Pinterest

Lucas 4,31-37

En aquel tiempo, Jesús bajó a Cafarnaún, ciudad de Galilea, y los sábados enseñaba a la gente. Se quedaban asombrados de su doctrina, porque hablaba con autoridad. Había en la sinagoga un hombre que tenía un demonio inmundo, y se puso a gritar a voces: «¿Qué quieres de nosotros, Jesús Nazareno? ¿Has venido a acabar con nosotros? Sé quién eres: el Santo de Dios.»

Jesús le intimó: «¡Cierra la boca y sal!» El demonio tiró al hombre por tierra en medio de la gente, pero salió sin hacerle daño. Todos comentaban estupefactos: «¿Qué tiene su palabra? Da órdenes con autoridad y poder a los espíritus inmundos, y salen.» Noticias de él iban llegando a todos los lugares de la comarca.

Palabra del Señor. Gloria a Ti, Señor Jesús

Meditación
La admiración de la gente por la autoridad con la que Jesús enseña y la curación de un hombre poseído por un demonio impuro marcan la lectura del pasaje del evangelio de hoy.

La gente percibe que qJesús no es un maestro más; su modo de enseñar es diferente porque no está basado en un rígido esquema teórico que separa buenos de malos, justos de pecadores; Jesús habla con autoridad porque su palabra manifiesta la cercanía a Dios y a la vida de las personas. Su enseñanza no es la recitación de normas y leyes, a las que sus oyentes deben adherirse porque así se debe hacer, sus palabras, que son espíritu y vida, penetran el corazón de sus oyentes y suscitan una respuesta personal.

La experiencia del seguimiento cristiano, implica una familiaridad con la Palabra del Maestro que nos conduce a la verdad completa. Cuando un creyente lee la Sagrada Escritura reconoce que no se encuentra con un libro que habla del pasado sino con la palabra viva de Dios que ayuda a clarificar el proyecto de Dios en la vida personal y comunitaria; nos lleva a decir como Pedro: “Señor, ¿a quién vamos a ir? Solo tú tienes palabras de vida eterna. Nosotros hemos creído y sabemos que eres el Santo de Dios”. La cercanía con la Biblia, permite comprender que «es viva la Palabra de Dios y eficaz, y más cortante que espada alguna de dos filos. Penetra hasta las fronteras entre el alma y el espíritu, hasta las junturas y médulas; y escruta los sentimientos y pensamientos del corazón.» (Hebreos 4,12).

El Papa Francisco nos enseña que “para escuchar la Palabra de Dios hay que tener el corazón abierto para recibirla. Dios habla y nosotros lo escuchamos, para después poner en práctica lo que hemos escuchado. Es muy importante escuchar. A veces, quizás, no entendemos del todo porque hay algunas lecturas un poco difíciles. ¡Necesitamos escucharlo! Es, efectivamente, una cuestión de vida, como bien recuerda la certera frase “no solo de pan vive el hombre, sino de cada palabra que sale de la boca de Dios” (Mt 4,4)… Sabemos que la Palabra del Señor es una ayuda indispensable para no perdernos, como reconoce el salmista que, dirigiéndose al Señor, confiesa: «Lámpara para mis pasos es tu palabra, luz en mi camino» (Sal 119,105). ¿Cómo podríamos enfrentar nuestra peregrinación terrena, con sus fatigas y sus pruebas, sin ser nutridos e iluminados regularmente por la Palabra de Dios?.

Con el poder de la Palabra Jesús concede la libertad al hombre poseído: «¡Cállate y sal de él!» No podemos olvidar que también hoy los cristianos debemos afrontar, con la gracia del Señor, los ataques del demonio. Él no quiere la santidad en los discípulos del Señor, por eso somos tentados, quiere que no demos testimonio y promete falsas libertades; somos testigos de cómo se alzan fuerzas contra la vida, la familia y la dignidad de la persona, también del desprecio de Dios y de las realidades sagradas, nuevas idolatrías se alzan y el deseo profundo de Dios se pretende llenar con realidades que vacían a la persona. La añoranza de lo profundo se ahoga a toda costa. Nos dice el Papa francisco: “La tentación del demonio tiene tres características y nosotros debemos conocerlas para no caer en las trampas. ¿Cómo hace el demonio para alejarnos del camino de Jesús? La tentación comienza levemente, pero crece: siempre crece. Segundo, crece y contagia a otro, se transmite a otro, trata de ser comunitaria. Y, al final, para tranquilizar el alma, se justifica. Crece, contagia y se justifica”.

Entonces, la palabra de Dios que compartimos hoy nos compromete a acoger la enseñanza de Jesús que libera y da la vida; también, nos mueve a hacer cada día el combate para que, con la autoridad de Dios, podamos vivir en la verdadera libertad de los hijos de Dios.

P. John Jaime Ramírez

4 septiembre, 2018
2 Facebook Twitter Google + Pinterest