Inicio Archivos mensuales
Archivos mensuales

marzo 2022

Cuando una persona no llega a fin de mes, no puede esperar a mañana. Llenar el carro de comida es una prioridad. Inmediatez y urgencia se unen estos días en la parroquia. Somos conscientes de lo que significa una urgencia social: Si una familia se acerca y pide comida a Cáritas, sabemos que la necesita ya, en ese momento. Esta labor social tan importante depende de Cáritas y funciona gracias a la colaboración desinteresada de nuestros de voluntarios.

Entre las distintas acciones destaca el reparto de fruta proveniente del Banco de alimentos que cada quince días nos donan para ser repartidos entre los más necesitados. Desde el comienzo de la huelga de transportes este reparto se ha estado viendo comprometido (la semana pasada solo pudimos entregar un producto). La continuidad de este paro nos obliga esta semana a suspender el reparto pues nos han comunicado que han podido recibirlo.

Confiamos en que las legítimas reclamaciones de los trabajadores del transporte sean atendidas y que pronto se restablezca el servicio para poder así hacer llegar los alimentos a quienes tanto dependen de nuestra ayuda.

30 marzo, 2022
0 Facebook Twitter Google + Pinterest

Entre las muchas llamadas a la solidaridad con el pueblo ucraniano que hemos hecho desde la parroquia hoy queremos agradecer la generosidad que una empresa conservera -referente de nuestra comunidad autónoma- ha tenido al enviarnos un palé de conservas.

Se trata de 50 cajas de latas variadas por valor de casi 1800€ que han sido entregadas esta mañana en las dependencias de Cáritas Parroquial de Santa Cruz. La campaña busca despertar la complicidad de todos para así reunir más cantidad de conservas para donar.

Esta partida, junto con otros productos de primera necesidad (cómida precocinada, café, alimentos infantiles, productos listos para ser consumidos, etc…) se suma a las realizadas por numerosas empresas y particulares que será distribuida y enviada a Ucrania a través de la plataforma AlvedroSuma.

Gracias y que no decaiga la solidaridad

29 marzo, 2022
0 Facebook Twitter Google + Pinterest

Esta madrugada, del sábado 26 de marzo al domingo 27 se producirá el primer cambio de hora de 2022. En esta ocasión, se adelanto una hora el reloj y a las 2 de la madrugada se paso a las 3. Es decir, hemos dormido una hora menos, dando entrada al horario de verano.

En consecuencia, también en nuestra Unidad Pastoral (UPA) de Liáns-Nos-Dorneda adaptamos el horario de Misas, lo que se traduce en un único cambio: la misa de los sábados y vísperas de festivos en la Iglesia. Jefa de Santa Cruz se celebrará a las 20:00 hh. Las demás celebraciones se mantienen a la misma hora:

Santa Cruz
⁃ Lunes a viernes: 19:00hh.
⁃ Sábados 20:00 hh.
⁃ Domingos 11:30 hh.

Montrove
⁃ Domingos 10:45 hh. ( domingos alternos)

Liáns
⁃ Domingos 12:30 hh. (suspendida temporalmente)

Dorneda
⁃ Domingos 10:00 hh. (domingos alternos)

San Pedro de Nos
⁃ Domingos 12:30 hh ( domingos alternos)

26 marzo, 2022
0 Facebook Twitter Google + Pinterest

Nació en Zaragoza en el año 590.
Falleció en esta ciudad en el año 651.
Sus familiares en su mayoría ocuparon cargos de responsabilidad eclesiástica.
Su padre fue obispo.
Igualmente un hermano suyo y dos hermanas vivieron en un monasterio. Una de ellas fue abadesa.
Su madre era de familia noble.
Su padre como obispo de Osma asistió a uno de los Concilios de Toledo.
Las primeras enseñanzas de su vida las recibió de su padre. Entre ellas: latín, aritmética, la Biblia.
Fue obispo de Zaragoza desde el año 631 al 651, siendo el sucesor de su hermano.
Fue uno de los intelectuales más destacado de la España visigoda.
Escribió la vida de San Millán de la Cogolla, con un gran himno dedicado a él.
Discípulo de Eugenio de Toledo.
Tuvo relación cultural con el papa Honorio I y con los reyes Chindasvindo y Recesvindo.
Acudió a los Concilios V y VI de Toledo.
Dictaminó que ningún sacerdote podía ser obispo sin tener cumplido los 30 años.
Es famosísimo su Epistolario.
Los Concilios fueron convocados para fortalecer el poder real y se resolvieron cuestiones eclesiásticas.
Los obispos de España le dieron el cargo para las relaciones episcopales con el Papa de Roma.
Aborrecía el lujo y la vanidad.
Sus prendas de vestir siempre eran de aspecto pobre.
Tuvo una gran amistad con San Isidoro de Sevilla de quien catalogó sus Etimologías, poniéndoles títulos y las dividió en capítulos.
Se conservan numerosas Epístolas.
Se cree que fue él quien animó a San Isidoro a escribir y le ayudó a corregir y a editar.
Padeció mucho en sus últimos años debido a la falta de la vista ya que él era un gran lector.
Patrón de Aragón y de la Universidad de Zaragoza.
Sepelio: Basílica de Nuestra Señora del Pilar ( Zaragoza ).

26 marzo, 2022
0 Facebook Twitter Google + Pinterest

El sábado 19 de marzo, en la solemnidad de San José, se ha promulgado la nueva Constitución Apostólica sobre la Curia Romana y su servicio a la Iglesia y al mundo «Praedicate evangelium». Entrará en vigor el próximo 5 de junio, solemnidad de Pentecostés. Fruto de un largo proceso de escucha que comenzó con las Congregaciones Generales que precedieron al Cónclave de 2013, la nueva Constitución, que sustituye a la «Pastor bonus» de Juan Pablo II promulgada el 28 de junio de 1988 y vigente desde el 1 de marzo de 1989, consta de 250 artículos.

El lunes 21 de marzo, a las 11.30 horas, el texto fue presentado en la Oficina de Prensa de la Santa Sede por el cardenal Marcello Semeraro, Prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, por monseñor Marco Mellino, Secretario del Consejo de Cardenales, y por el padre jesuita Gianfranco Ghirlanda, canonista y profesor emérito de la Pontificia Universidad Gregoriana.
El texto, como se ha dicho, es el resultado de un largo trabajo colegial, que comenzó desde las reuniones del pre-cónclave de 2013 e implicó al Consejo de Cardenales con reuniones desde octubre de 2013 hasta el pasado mes de febrero, y continuó bajo la dirección del Papa con diversas aportaciones de las Iglesias de todo el mundo.

Hay que destacar que la nueva Constitución confirma un camino de reforma ya aplicado casi en su totalidad en los últimos nueve años, a través de las fusiones y ajustes que se han producido y que han dado lugar al nacimiento de nuevos Dicasterios. El texto subraya que «la Curia Romana está compuesta por la Secretaría de Estado, los Dicasterios y los Órganos, todos ellos jurídicamente iguales».

Entre las novedades más significativas contenidas en el documento está la unificación del Dicasterio para la Evangelización de la antigua Congregación para la Evangelización de los Pueblos y el Consejo Pontificio para la Promoción de la Nueva Evangelización: los dos responsables de los dicasterios se convierten en pro-prefectos, ya que la prefectura de este nuevo Dicasterio está reservada al Papa. De hecho, la Constitución dice: «El Dicasterio para la Evangelización está presidido directamente por el Romano Pontífice».

Se crea también el Dicasterio para el Servicio de la Caridad, representado por la “Elemosineria”, que asume un papel más significativo en la Curia: «El Dicasterio para el Servicio de la Caridad, llamado también “Elemosineria Apostólica”, es una expresión especial de la misericordia y, a partir de la opción por los pobres, los vulnerables y los excluidos, ejerce en cualquier parte del mundo la obra de asistencia y ayuda hacia ellos en nombre del Romano Pontífice, que en los casos de particular indigencia u otra necesidad, dispone personalmente las ayudas que se han de asignar».
La Constitución Apostólica presenta, en este orden, los Dicasterios de la Evangelización, de la Doctrina de la Fe y del Servicio de la Caridad.

Otra fusión se refiere a la Comisión para la Protección de Menores, que pasa a formar parte del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, continuando con sus propias normas y teniendo su propio presidente y secretario.

Una parte fundamental del documento se refiere a los principios generales. El preámbulo recuerda que todo cristiano es un discípulo misionero. Entre los principios generales es fundamental la especificación de que todos -y por tanto también los fieles laicos- pueden ser nombrados para funciones de gobierno en la Curia Romana, en virtud del poder vicario del Sucesor de Pedro: «Todo cristiano, en virtud del Bautismo, es discípulo misionero en la medida en que ha encontrado el amor de Dios en Cristo Jesús. Esto no puede dejar de tenerse en cuenta en la actualización de la Curia, cuya reforma, por tanto, debe prever la participación de los laicos, también en funciones de gobierno y responsabilidad».

Además, se subraya que la Curia es un instrumento al servicio del Obispo de Roma y en beneficio de la Iglesia universal y, por tanto, de los episcopados e Iglesias locales. «La Curia Romana no se interpone entre el Papa y los obispos, sino que está al servicio de ambos en la forma propia de la naturaleza de cada uno». Otro punto significativo se refiere a la espiritualidad: los miembros de la Curia Romana son también «discípulos misioneros». La sinodalidad, en particular, se destaca como una forma habitual de trabajar para la Curia Romana, un camino ya en marcha, que debe desarrollarse cada vez más.

Otros aspectos contenidos en el documento son el subrayado de la definición de la Secretaría de Estado como «secretaría papal», el traslado de la Oficina del personal de la Curia a la Secretaría de Economía (Spe), la indicación de que la Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica (Apsa) debe actuar a través de la actividad instrumental del Instituto para las Obras de Religión.
También se establece que para los clérigos y religiosos en servicio en la Curia Romana el mandato es de cinco años y puede ser renovado por un segundo período de cinco años, al final del cual vuelven a sus diócesis y comunidades de referencia: «Por regla general, después de cinco años, los funcionarios clericales y los miembros de los Institutos de Vida Consagrada y de las Sociedades de Vida Apostólica que han servido en las Instituciones y Oficinas Curiales vuelven a la atención pastoral en su diócesis/parroquia, o en los Institutos o Sociedades a los que pertenecen. Si los Superiores de la Curia Romana lo consideran oportuno, el servicio podrá ser prorrogado por un nuevo período de cinco años».
Fuente: Vatican News

26 marzo, 2022
0 Facebook Twitter Google + Pinterest

Con el lema «Acoger y cuidar la vida, don de Dios», la Iglesia celebra el 25 de marzo, solemnidad de la Anunciación del Señor, la Jornada por la Vida.
La Subcomisión Episcopal para la Familia y la Defensa de la Vida ha editado los materiales para la difusión y celebración de esta Jornada, con la que se celebra «el misterio más excelso de nuestra fe, la encarnación del Hijo de Dios», como recuerdan los obispos de la Subcomisión en su mensaje para este día.

¿Cuál es el mensaje de los obispos?

Los obispos de la Subcomisión Episcopal para la Familia y la Defensa de la Vida explican que en la solmenidad de la Anunciación celebramos que el «sí» de la Virgen María se ha convertido en la puerta que nos ha abierto todos los tesoros de la redención. Y puntualizan, «en este sentido acoger la vida humana es el comienzo de la salvación, porque supone acoger el primer don de Dios, fundamento de todos los dones de la salvación; de ahí el empeño de la Iglesia en defender el don de la vida humana desde su concepción hasta su muerte natural, puesto que cada vida es un don de Dios y está llamada a alcanzar la plenitud del amor«.
Por eso, «acoger y cuidar cada vida, especialmente en los momentos en los que la persona es más vulnerable, se convierte así en signo de apertura a todos los dones de Dios y testimonio de humanidad; lo que implica también custodiar la dignidad de la vida humana, luchando por erradicar situaciones en las que es puesta en riesgo: esclavitud, trata, cárceles inhumanas, guerras, delincuencia, maltrato».

El cristiano, centinela del Evangelio de la vida

Los obispos lamentan que se permita jurídicamente y se promueva la eliminación de la vida por criterios económicos o utilitarios, alegando «humanidad» y desde el emotivismo. Sin embargo, afirman «lo cierto es que acabar con una vida humana es lo más contrario a la verdadera humanidad». En esta situación hacen una llamada a acoger y cuidar la vida, principalmente la que se encuentra en una situación de mayor vulnerabilidad, como es el caso de los concebidos
no nacidos o de los más enfermos o ancianos.
Especialmente invitan a los cristianos a ser «centinelas» del Evangelio de la vida, porque son testigos de su belleza como don de Dios, y porque vigilan para salvaguardarla de cualquier atentado o manipulación. Ser «centinela» implica según los obispos, «tomar conciencia de la necesidad de formarnos y de formar a las generaciones más jóvenes para conocer y comprender la verdad del hombre, creado por Dios, llamado a amar y ser amado en plenitud. De ahí la importancia de una correcta formación de la afectividad y la sexualidad, como elementos constitutivos del ser humano que definen su identidad».
Los obispos dedican la última parte de su mensaje a María, que acogió «la suprema donación del que se entregó por nosotros hasta la muerte para darnos vida eterna» y que se convirtió en una mujer «que acompaña la vida del que sufre en la esperanza de la victoria de la resurrección y modelo de todo aquel que cuida de los hermanos enfermos o en precariedad».

25 marzo, 2022
0 Facebook Twitter Google + Pinterest

El Sumo Pontífice nos afirmó que la guerra en Ucrania”está causando sufrimientos cada día más terribles en esa martirizada población, amenazando incluso la paz mundial… La Iglesia, en esta hora oscura, está fuertemente llamada a interceder ante el Príncipe de la paz y a estar cerca de cuantos sufren en carne propia las consecuencias del conflicto”.
La consagración “quiere ser un gesto de la Iglesia universal, que en este momento dramático lleva a Dios, por mediación de la Madre suya y nuestra, el grito de dolor de cuantos sufren e imploran el fin de la violencia, y confía el futuro de la humanidad a la Reina de la paz”. Por último, pide que se unan al acto “los sacerdotes, religiosos y demás fieles”, rezando “en los lugares sagrados, para que el Pueblo santo de Dios eleve la súplica a su Madre de manera unánime y apremiante”.

Acto de Consagración al Corazón Inmaculado de María

Oh María, Madre de Dios y Madre nuestra, nosotros, en esta hora de tribulación, recurrimos a ti. Tú eres nuestra Madre, nos amas y nos conoces, nada de lo que nos preocupa se te oculta. Madre de misericordia, muchas veces hemos experimentado tu ternura providente, tu presencia que nos devuelve la paz, porque tú siempre nos llevas a Jesús, Príncipe de la paz.Nosotros hemos perdido la senda de la paz. Hemos olvidado la lección de las tragedias del siglo pasado, el sacrificio de millones de caídos en las guerras mundiales. Hemos desatendido los compromisos asumidos como Comunidad de Naciones y estamos traicionando los sueños de paz de los pueblos y las esperanzas de los jóvenes.Nos hemos enfermado de avidez, nos hemos encerrado en intereses nacionalistas, nos hemos dejado endurecer por la indiferencia y paralizar por el egoísmo. Hemos preferido ignorar a Dios, convivir con nuestras falsedades, alimentar la agresividad, suprimir vidas y acumular armas, olvidándonos de que somos custodios de nuestro prójimo y de nuestra casa común.Hemos destrozado con la guerra el jardín de la tierra, hemos herido con el pecado el corazón de nuestro Padre, que nos quiere hermanos y hermanas. Nos hemos vuelto indiferentes a todos y a todo, menos a nosotros mismos. Y con vergüenza decimos: perdónanos, Señor.En la miseria del pecado, en nuestros cansancios y fragilidades, en el misterio de la iniquidad del mal y de la guerra, tú, Madre Santa, nos recuerdas que Dios no nos abandona, sino que continúa mirándonos con amor, deseoso de perdonarnos y levantarnos de nuevo. Es Él quien te ha entregado a nosotros y ha puesto en tu Corazón inmaculado un refugio para la Iglesia y para la humanidad. Por su bondad divina estás con nosotros, e incluso en las vicisitudes más adversas de la historia nos conduces con ternura.Por eso recurrimos a ti, llamamos a la puerta de tu Corazón, nosotros, tus hijos queridos que no te cansas jamás de visitar e invitar a la conversión.En esta hora oscura, ven a socorrernos y consolarnos. Repite a cada uno de nosotros: “¿Acaso no estoy yo aquí, que soy tu Madre?”. Tú sabes cómo desatar los enredos de nuestro corazón y los nudos de nuestro tiempo. Ponemos nuestra confianza en ti. Estamos seguros de que tú, sobre todo en estos momentos de prueba, no desprecias nuestras súplicas y acudes en nuestro auxilio.Así lo hiciste en Caná de Galilea, cuando apresuraste la hora de la intervención de Jesús e introdujiste su primer signo en el mundo. Cuando la fiesta se había convertido en tristeza le dijiste: «No tienen vino» (Jn 2,3).Repíteselo otra vez a Dios, oh Madre, porque hoy hemos terminado el vino de la esperanza, se ha desvanecido la alegría, se ha aguado la fraternidad. Hemos perdido la humanidad, hemos estropeado la paz. Nos hemos vuelto capaces de todo tipo de violencia y destrucción. Necesitamos urgentemente tu ayuda materna.Acoge, oh Madre, nuestra súplica.Tú, estrella del mar, no nos dejes naufragar en la tormenta de la guerra.Tú, arca de la nueva alianza, inspira proyectos y caminos de reconciliación.Tú, “tierra del Cielo”, vuelve a traer la armonía de Dios al mundo.Extingue el odio, aplaca la venganza, enséñanos a perdonar.Líbranos de la guerra, preserva al mundo de la amenaza nuclear.Reina del Rosario, despierta en nosotros la necesidad de orar y de amar.Reina de la familia humana, muestra a los pueblos la senda de la fraternidad. Reina de la paz, obtén para el mundo la paz.Que tu llanto, oh Madre, conmueva nuestros corazones endurecidos. Que las lágrimas que has derramado por nosotros hagan florecer este valle que nuestro odio ha secado. Y mientras el ruido de las armas no enmudece, que tu oración nos disponga a la paz.Que tus manos maternas acaricien a los que sufren y huyen bajo el peso de las bombas. Que tu abrazo materno consuele a los que se ven obligados a dejar sus hogares y su país. Que tu Corazón afligido nos mueva a la compasión, nos impulse a abrir puertas y a hacernos cargo de la humanidad herida y descartada.Santa Madre de Dios, mientras estabas al pie de la cruz, Jesús, viendo al discípulo junto a ti, te dijo: «Ahí tienes a tu hijo» (Jn 19,26), y así nos encomendó a ti. Después dijo al discípulo, a cada uno de nosotros: «Ahí tienes a tu madre» (v. 27).Madre, queremos acogerte ahora en nuestra vida y en nuestra historia. En esta hora la humanidad, agotada y abrumada, está contigo al pie de la cruz. Y necesita encomendarse a ti, consagrarse a Cristo a través de ti.El pueblo ucraniano y el pueblo ruso, que te veneran con amor, recurren a ti, mientras tu Corazón palpita por ellos y por todos los pueblos diezmados a causa de la guerra, el hambre, las injusticias y la miseria.Por eso, Madre de Dios y nuestra, nosotros solemnemente encomendamos y consagramos a tu Corazón inmaculado nuestras personas, la Iglesia y la humanidad entera, de manera especial Rusia y Ucrania. Acoge este acto nuestro que realizamos con confianza y amor, haz que cese la guerra, provee al mundo de paz. El “sí” que brotó de tu Corazón abrió las puertas de la historia al Príncipe de la paz; confiamos que, por medio de tu Corazón, la paz llegará. A ti, pues, te consagramos el futuro de toda la familia humana, las necesidades y las aspiraciones de los pueblos, las angustias y las esperanzas del mundo.Que a través de ti la divina Misericordia se derrame sobre la tierra, y el dulce latido de la paz vuelva a marcar nuestras jornadas. Mujer del sí, sobre la que descendió el Espíritu Santo, vuelve a traernos la armonía de Dios.Tú que eres “fuente viva de esperanza”, disipa la sequedad de nuestros corazones. Tú que has tejido la humanidad de Jesús, haz de nosotros constructores de comunión. Tú que has recorrido nuestros caminos, guíanos por sendas de paz. Amén.

25 marzo, 2022
0 Facebook Twitter Google + Pinterest

Los cristianos celebramos con alegría el don del Cuerpo y de la Sangre de Cristo, que el mismo Señor entregó en la Última Cena a su Iglesia. Nuestra fe nos asegura que el cambio que se opera en el pan y en el vino después de la consagración, por el cual las especies se convierten realmente en el Cuerpo y en la Sangre de Cristo, no es una mutación pasajera o circunscrita a la duración de la Santa Misa, sino que es un cambio permanente. Por eso, desde muy antiguo se reservaron las especies sobrantes para ser distribuidas entre los enfermos y para ser adoradas por el pueblo cristiano.

Junto a la celebración de la eucaristía en la Santa Misa, la exposición del Santísimo para su contemplación y adoración por los fieles cristianos, es uno de los momentos de máxima expresión de nuestra fe, no sólo el día del Corpus, sino en la práctica habitual de la iglesia.

En la Eucaristía nuestro Señor Jesucristo se manifiesta presente y nos espera pacientemente, para darnos su protección, su consuelo y su amor. Nuestra adoración ante Jesús Sacramentado manifiesta nuestra fe, más allá de lo que nuestros sentidos corporales nos muestran.
Por otro lado, cuando el sacerdote, de forma solemne y reverencial, realiza la exposición del Santísimo y sitúa en la custodia al Señor para la contemplación y adoración de los fieles, nos ofrece la posibilidad de ser también nosotros los que nos expongamos ante la presencia de Dios. Nuestra constante y asidua presencia ante el Santísimo va haciendo aflorar nuestra realidad profunda y nos va cristificando con su poder transformador y sanador. Es un tratamiento medicinal profundo que, poco a poco va operando resultados verificables.

La exposición Eucarística que se realiza los jueves en la Iglesia Suva de Santa Cruz es sin duda una de las actividades más fecundas y eficaces de cuantas realizamos en nuestra parroquia. Calladamente, jueves a jueves, el Santísimo permanece expuesto desde las diez de la mañana hasta las siete y media de la tarde. Son bastantes personas las que dedican un rato todos los jueves a estar con el Señor expuesto, aunque sin duda es un número pequeño en proporción a los que formamos la comunidad cristiana.

Sin embargo, sería un error juzgar esta iniciativa sólo por el número de los participantes en ella. Resulta sugerente el constatar, como muchos reconocen que es una práctica altamente adictiva: cuando comienza a dedicarse un rato los jueves a la adoración eucarística, se genera una necesidad creciente de hacerlo todos los jueves y de prolongar el tiempo de oración.
Ciertamente, es sorprendente que una actividad tan sencilla y sin fruto inmediato aparente sea tan valorada por todos los que participan en ella.

Nuestro deseo sería que todos los cristianos de nuestro pueblo, cuya salud se lo permita, se acercasen algún rato los jueves para manifestar con su presencia y su adoración su fe en la Presencia de Cristo en la Eucaristía y su amor al Señor. Pero con la conciencia clara de que ese rato de oración no es sólo un momento de oración privada ante Jesús, sino un testimonio de nuestra fe comunitaria y eclesial, y una magnífica ocasión para interceder por la iglesia y por las necesidades de nuestra parroquia y de cada uno de los que la componemos.La generosidad y fidelidad de los que semanalmente acuden a esta cita con Jesús Eucaristía son una de las claves del éxito de esta iniciativa que tanto bien hace a todos los que participan en ella y a nuestra parroquia.

La experiencia de estos años en los que se dedica el jueves a la adoración eucarística abala la convicción de que la participación en este rato de oración es un cauce magnífico de crecimiento cristiano, que recomendamos vivamente a todos los miembros de nuestra parroquia.
Cfr. Los Molinos

Lugar: Iglesia nueva de Santa Cruz
Día: Jueves
Hora: 19:00

24 marzo, 2022
0 Facebook Twitter Google + Pinterest

Los cristianos celebramos con alegría el don del Cuerpo y de la Sangre de Cristo, que el mismo Señor entregó en la Última Cena a su Iglesia. Nuestra fe nos asegura que el cambio que se opera en el pan y en el vino después de la consagración, por el cual las especies se convierten realmente en el Cuerpo y en la Sangre de Cristo, no es una mutación pasajera o circunscrita a la duración de la Santa Misa, sino que es un cambio permanente. Por eso, desde muy antiguo se reservaron las especies sobrantes para ser distribuidas entre los enfermos y para ser adoradas por el pueblo cristiano.

Junto a la celebración de la eucaristía en la Santa Misa, la exposición del Santísimo para su contemplación y adoración por los fieles cristianos, es uno de los momentos de máxima expresión de nuestra fe, no sólo el día del Corpus, sino en la práctica habitual de la iglesia.

En la Eucaristía nuestro Señor Jesucristo se manifiesta presente y nos espera pacientemente, para darnos su protección, su consuelo y su amor. Nuestra adoración ante Jesús Sacramentado manifiesta nuestra fe, más allá de lo que nuestros sentidos corporales nos muestran.
Por otro lado, cuando el sacerdote, de forma solemne y reverencial, realiza la exposición del Santísimo y sitúa en la custodia al Señor para la contemplación y adoración de los fieles, nos ofrece la posibilidad de ser también nosotros los que nos expongamos ante la presencia de Dios. Nuestra constante y asidua presencia ante el Santísimo va haciendo aflorar nuestra realidad profunda y nos va cristificando con su poder transformador y sanador. Es un tratamiento medicinal profundo que, poco a poco va operando resultados verificables.

La exposición Eucarística que se realiza los jueves en la Iglesia Suva de Santa Cruz es sin duda una de las actividades más fecundas y eficaces de cuantas realizamos en nuestra parroquia. Calladamente, jueves a jueves, el Santísimo permanece expuesto desde las diez de la mañana hasta las siete y media de la tarde. Son bastantes personas las que dedican un rato todos los jueves a estar con el Señor expuesto, aunque sin duda es un número pequeño en proporción a los que formamos la comunidad cristiana.

Sin embargo, sería un error juzgar esta iniciativa sólo por el número de los participantes en ella. Resulta sugerente el constatar, como muchos reconocen que es una práctica altamente adictiva: cuando comienza a dedicarse un rato los jueves a la adoración eucarística, se genera una necesidad creciente de hacerlo todos los jueves y de prolongar el tiempo de oración.
Ciertamente, es sorprendente que una actividad tan sencilla y sin fruto inmediato aparente sea tan valorada por todos los que participan en ella.

Nuestro deseo sería que todos los cristianos de nuestro pueblo, cuya salud se lo permita, se acercasen algún rato los jueves para manifestar con su presencia y su adoración su fe en la Presencia de Cristo en la Eucaristía y su amor al Señor. Pero con la conciencia clara de que ese rato de oración no es sólo un momento de oración privada ante Jesús, sino un testimonio de nuestra fe comunitaria y eclesial, y una magnífica ocasión para interceder por la iglesia y por las necesidades de nuestra parroquia y de cada uno de los que la componemos.La generosidad y fidelidad de los que semanalmente acuden a esta cita con Jesús Eucaristía son una de las claves del éxito de esta iniciativa que tanto bien hace a todos los que participan en ella y a nuestra parroquia.

La experiencia de estos años en los que se dedica el jueves a la adoración eucarística abala la convicción de que la participación en este rato de oración es un cauce magnífico de crecimiento cristiano, que recomendamos vivamente a todos los miembros de nuestra parroquia.
Cfr. Los Molinos

Lugar: Iglesia nueva de Santa Cruz
Día: Jueves
Hora: 19:00

24 marzo, 2022
0 Facebook Twitter Google + Pinterest

Nació en Mayorga ( Reino de Castilla ) en el año 1538.
Falleció en el Distrito de Saña ( Perú ).
Sacerdote, arzobispo y misionero español.
Segundo arzobispo de Lima.
Organizador de la Iglesia en el Virreinato de Perú.
Perteneciente a la nobleza, por un línea familiar emparentados con todas las monarquías europeas.
Se trasladó a Salamanca para estudiar derecho civil y eclesiástico. Allí recibió la influencia de su tío, profesor.
Este fue enviado por Juan III de Portugal para enseñar en Coimbra y él lo acompañó viviendo en Pedro ciudad varios años.
Fallecido su tío al regresar. Decidió ser profesor en la Universidad de Salamanca y por su valía fue designado inquisidor de Granada.
Gregorio XIII a instancias de Felipe ll fue nombrado arzobispo de Lima .
Fue ordenado sacerdote en 1578 por el arzobispo de Granada.
Partió para vivir con varios familiares, llegó a Paita ( Perú ) viajando a pie, más de 1.000 kms. bautizando y enseñando a los nativos .
Tomó posesión en Lima en 1581.
En la ciudad que ya llevaba 6 años sin arzobispo, estaba en una gran decadencia espiritual.
Las medidas que tomó contra los abusos atrajeron hacia él muchas calumnias pero él prefirió callar.
Gran fuerza de trabajo.
Su generosidad le llevaba a repartir todo lo que tenía.
Hay muchos testimonios de su caridad, de su entrega y desinterés.
Con el cólera, que trajo muchos enfermos y muertos ayudó incluso con su economía familiar.
Prohibió las corridas de toros.
Procuró entenderse con los indígenas, hablándoles de cualquier forma que pudiera.
Presidió el III Concilio Limense. Asistieron prelados de toda hispano América.
Creó una facultad de lenguas nativas, catequesis para los esclavos negros.
Impresión del catecismo en castellano, quechua, aimara.
Recorría todo su arzobispado viajando por toda su enorme extensión.
Hizo construir : caminos, escuelas, capillas, hospitales, conventos…
Fundó el primer Seminario americano en Lima (1591 ).
Canonizado por Benedicto XIII, en 1726.
Patronazgo: Episcopado Americano, Archidiócesis de Lima, Mayorga,…

23 marzo, 2022
0 Facebook Twitter Google + Pinterest
Entradas más actuales