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julio 2018

Esta mañana nuestro párroco D. José Carlos Alonso fue entrevistado en la Cadena COPE sobre las diferentes fiestas que estos días se celebran en nuestra comarca.

Algo caracteriza a Galicia en verano son sus mil y una fiestas: religiosas, gastronómicas, musicales … para todos los públicos. Una gran oferta de ocio inunda la geografía gallega desde la costa al interior.

Nuestra comarca no es ajena a ello. El pasado Domingo 15 de Julio de 2018 se celebrará la Tercera edición de la Travesía Costa Oleiros; Fiestas en honor de Santa Cristina en Perillo el día 24; en honor De Santiago Apóstol en el Burgo 25; en honor de Santa Ana en Mera el día 26.

Una invitación constante a vivir la Fe, la gastronomía, el deporte y un sin fin de actividades para todas las edades.

 

24 julio, 2018
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Mateo 12,46-50

En aquel tiempo, estaba Jesús hablando a la gente, cuando su madre y sus hermanos se presentaron fuera, tratando de hablar con él.

Uno se lo avisó: «Oye, tu madre y tus hermanos están fuera y quieren hablar contigo.»
Pero él contestó al que le avisaba: «¿Quién es mí madre y quiénes son mis hermanos?»

Y, señalando con la mano a los discípulos, dijo: «Éstos son mi madre y mis hermanos. El que cumple la voluntad de mi Padre del cielo, ése es mi hermano, y mi hermana, y mi madre.»

Meditación

El evangelio de hoy presenta un episodio que en diversos escenarios viene comprendido erróneamente, hasta el punto de negar verdades de la fe como la virginidad de María y un aparente rechazo de Jesús a su familia de sangre. Preguntémonos ¿Tuvo Jesús hermanos carnales? ¿Desconoció Jesús a su familia en su ministerio público?

Partamos del hecho que la palabra “hermano” en la cultura judía designa un rango muy amplio de familiaridad, parentesco y cercanía. Por ejemplo en Génesis 12,5 y 13,8 encontramos que Abram es tío de Lot, sin embargo lo llama hermano. También en el libro del Deuteronomio leemos: “Maldito el que se acuesta con su hermana, hija de su padre o de su madre”(27,22); esto confirma que la Palabra Hermano no es sinónimo de parentesco de consanguinidad.

Si María hubiese tenido más hijos, Jesús en la cruz no se la habría confiado al discípulo amado (Jn 19, 25-27). Recordemos que en la cultura judía una mujer no debía quedarse sola sin marido ni hijo, y si esto pasaba, alguien debía acogerla. San Juan Pablo II señalaba: “La Iglesia ha considerado constantemente la virginidad de María una verdad de fe, acogiendo y profundizando el testimonio de los evangelios”.

Ahora bien, el texto de hoy no representa ningún desaire o rechazo de parte de Jesús a su Madre y a sus familiares. Al contrario la expresión: “Éstos son mi madre y mis hermanos. El que cumple la voluntad de mi Padre del cielo…”, es un halago a María porque fue ella quien escuchó y obedeció la voluntad de Dios en su vida: “ He aquí la esclava del Señor, hágase en mi según tu palabra”; en otro pasaje, Isabel le dice a María: “¿Quién soy yo para que me visite la Madre de mi Señor?… ¡Feliz la que ha creído que se cumplirían las cosas que le fueron dichas de parte del Señor!” (Lc 1, 42-45).

Y así, Jesús proclama la familiaridad y cercanía con aquellos que escuchan la Palabra de Dios y la ponen en práctica. Esta verdad nos abre a reconocernos, como discípulos y hermanos del Señor que se distinguen por la búsqueda diaria de la voluntad de Dios Padre.

P. John Jaime Ramírez Feria

 

24 julio, 2018
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Juan 15, 1-8

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

– Yo soy la verdadera vida, y mi Padre es el labrador. A todo sarmiento mío que no da fruto lo arranca, y a todo el que da fruto lo poda, para que dé más fruto. Vosotros ya estáis limpios por las palabras que os he hablado; permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el sarmiento no puede dar fruto por sí, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí.

Yo soy la vid, vosotros los sarmientos; el que permanece en mí y yo en él, ése da fruto abundante; porque sin mí no podéis hacer nada. Al que no permanece en mí lo tiran fuera, como el sarmiento, y se seca; luego lo recogen y los echan al fuego y arden. Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid los que deseáis, y se realizará. Con esto recibe gloria mi Padre, con que deis fruto abundante; así seréis discípulos míos.

Meditación: Permanecer unidos a Él, podar y dar fruto

En el ambiente fraterno del último encuentro de Jesús con sus discípulos, antes del acontecimiento del Calvario, Él presenta una enseñanza fundamental con la alegoría de la Vid Verdadera.

En el Antiguo Testamento, la imagen de la vid indicaba el pueblo de Israel (Cfr. Is 5,1-2), plantada con cariño por el Señor; pero en vez de dar racimos de uva buena dio un fruto amargo que no servía para nada (Cfr. Is 5,3-4). Ahora Jesús se presenta como la nueva vida, la vid verdadera: “Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el viñador. Todo sarmiento que en mí no da fruto, lo corta, y todo el que da fruto, lo limpia, para que dé más fruto”.

Con esta alegoría el Señor nos enseña que para ser discípulos es necesario permanecer unidos a Él, permanecer en su Palabra, permanecer en su amor. La actitud de permanecer en el Señor brota de la conversión del corazón, del querer estar unidos a Aquel de quien recibimos la vida; permanecemos unidos a El para ser nutridos por la savia de la gracia, del amor incondicional que nos hace personas nuevas.

En la fe profesada, celebrada y vivida descubrimos que separados de El nada podemos, lejos de Él la esterilidad espiritual gobierna la vida. Al permanecer unidos a Jesús experimentamos que la fe se desarrolla y va conduciendo a una experiencia más profunda de la vida.

También Jesús habla de una acción que hay que realizar: “lo poda para que dé más fruto”. La poda es dura pero es necesaria; ella purifica para que pueda haber crecimiento y se produzca buen fruto. En el camino de la vida cristiana el Espíritu Santo va realizando la obra de ir conformando al discípulo con el Maestro. San Pablo dice: “despojaos, en cuanto a vuestra vida anterior, del hombre viejo que se corrompe siguiendo la seducción de las concupiscencias, a renovar el espíritu de vuestra mente, y revestíos del hombre nuevo, creado según Dios, en la justicia y santidad de la verdad” (Efesios 4).

Entonces, el permanecer en el amor y dejarnos podar por Él, hace que nuestra en nuestra vida se produzcan frutos que den gloria a Dios, hagan el bien a los hermanos y ayuden al crecimiento personal. Porque sin Él nada podemos hacer.

P. John Jaime Ramírez Feria

 

23 julio, 2018
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Nuestro párroco D. José Carlos Alonso Seoane ha participado esta mañana en el programa de la Cadena COPE para abordar el tema de la
Eutanasia cuya aprobación será debatida en el presente curso político.

Emilio Garcia-Sanchez, profesor de Bioetica afirma que llorar, tener lástima, compadecerse de un enfermo que sufre constituyen acciones humanas que brotan de un corazón sensible, y es muy humano sentirse así por alguien.

Sin embargo, una excesiva sentimentalización de la compasión –hipertrofia – puede desembocar en un resultado antagónico: la impiedad.

La compasión con el enfermo ha de llevar a que el tratamiento del dolor sea una prioridad profesional y ética de cualquier sanitario que quiera ser compasivo”.

Solo en cinco países y algunos estados de EEUU Es legal la eutanasia. Es absurdo la muerte por compasión cuando el dolor se puede aliviar. Nadie debe morir a manos de otro por la lástima de un tratamiento no paliado”

Eliminar el dolor a través de la muerte, cuando ya es posible controlarlo y aliviarlo, equivale a amputar un brazo para curar un dedo.

 

23 julio, 2018
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Aunque ya han pasado dos semanas no nos resistimos a dar esta noticia: el pasado 29 de junio el grupo Amizades ofreció -como en años anteriores – un concierto a beneficio de Caritas Interparroquial.

El elegido no fue otro que el Palacio de la Ópera que acogió a más de mil asistentes que disfrutaron del buen hacer musical de Amizades al tiempo que, con entrada, contribuían al sostenimiento de distintas labores de Caritas en nuestra comarca.

Un nutrido grupo de familias que recobran
Asistencia en Caritas Santa Cruz, acompañados de voluntarios y amigos acudieron invitados por la Interparroquial disfrutaron enormemente del ambiente. Para muchos era su primera visita al Palacio de la Ópera; para todos una oportunidad de sentirse parte de la familia de la parroquia.

No cejamos en el empeño de transmitir a través de las acciones culturales que desde la parroquia y Caritas ofrecemos que, como dijo Jesús: No solo de pan vive el hombre.

22 julio, 2018
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El verano permite a los sacerdotes cultivar su amistad fraterna con gran aprovechamiento. El buen tiempo y el mayor número de horas solares ayuda a encajar planes diversos para visitar a los compañeros, rezar juntos y disfrutar de una relajante comida que también une.

En el marco de un jueves, día muy significativo para los sacerdotes, la jornada comenzó con una visita a un colega enfermo q vive en A Coruña. Después el párroco de san Cosme de Noguerosa ejerció de anfitrión en su preciosa y cuidada iglesia. Se juntaron 8 compañeros y la reunión comenzó por una breve plática sobre la importancia de la sta. Misa. Cabañas fue el lugar elegido para compartir, a continuación, la mesa. Tras una sobremesa animada y alguna visita a antiguos conocidos, estos presbíteros salieron hacia sus tareas pastorales vespertinas con las pilas cargadas a base de sana amistad.

 

21 julio, 2018
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Mateo 12, 14-21

En aquel tiempo, los fariseos planearon el modo de acabar con Jesús. Pero Jesús se enteró, se marchó de allí, y muchos le siguieron. Él los curó a todos, mandándoles que no lo descubrieran.

Así se cumplió lo que dijo el profeta Isaías: «Mirad a mi siervo, mi elegido, mi amado, mi predilecto. Sobre él he puesto mi espíritu para que anuncie el derecho a las naciones. No porfiará, no gritará, no voceará por las calles. La caña cascada no la quebrará, el pábilo vacilante no lo apagará, hasta implantar el derecho; en su nombre esperarán las naciones.»

Meditación

Dos partes se entrelazan en el evangelio de hoy: la reacción de los fariseos ante la predicación de Jesús y la realización de las promesas de Dios anunciadas por el profeta Isaías.

Mientras muchos siguen a Jesús, le escuchan y se asombran por los signos que hace, a los fariseos les resulta incómodo; le llaman blasfemo y traidor de las tradiciones de su pueblo, amigo de publicanos y pecadores públicos; la autoridad de servicio que se descubre en Jesús contrasta con la autoridad de los fariseos que planean el modo de acabar con Jesús. en todo les resulta un estorbo, desestabiliza sus “seguridades”.

Entonces el evangelista Mateo atestigua que Jesús de Nazareth es el Mesías esperado, como lo profetizaba Isaías. Jesús es el Hijo Amado del Padre: “Este es mi Hijo amado, mi predilecto, en quien me complazco, escúchenlo”. Es Dios Padre que ha enviado a su Hijo nacido del seno virginal de María. En Él brota la esperanza, viene a hacer la voluntad del Padre, a anunciar que otro mundo es posible, que ha venido a fortalecer lo que estaba débil, a proteger lo que estaba vacilante. La presencia de Jesús es anuncio de un mundo mejor, es certeza de la oportunidad de acoger la vida que sólo El nos puede dar.

Al encontrarnos con este Evangelio venimos interpelados sobre cómo acogemos la Buena noticia de la presencia vivificadora del Señor porque también su la presencia puede estorbar. Vemos como se quiere sacar al Señor de la presencia social, pareciera que el crucifijo estorba, que los valores del Evangelio estorban, que los principios fundamentales como la vida y la dignidad de la persona vienen relativizados, nos vemos en medio de ideologías que excluyen y deciden el valor de la vida, la familia y la construcción social. Cuántas actitudes fariseas podemos encontrar e incluso caer en ellas. Pero Jesús enseña que hay realidades que no se negocian, que la fe verdadero nos lleva a abrazar su proyecto y hacerlo realidad en nuestra cotidianidad.

Así podemos seguirlo y encontrar en El nuestra fortaleza y nuestra paz, dejar que nos ayude a no dejar apagar la llama vacilante de la verdad, la justicia, la vida y la reconciliación. El evangelio nos abre a la novedad de la vida y a la práctica de la fe que no excluye, ni discrimina, sino que acoge y levanta al hermano.

P. John Jaime Ramírez Feria

 

21 julio, 2018
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Mateo 12,1-8

Un sábado de aquéllos, Jesús atravesaba un sembrado; los discípulos, que tenían hambre, empezaron a arrancar espigas y a comérselas. Los fariseos, al verlo, le dijeron: «Mira, tus discípulos están haciendo una cosa que no está permitida en sábado.»

Les replicó: «¿No habéis leído lo que hizo David, cuando él y sus hombres sintieron hambre? Entró en la casa de Dios y comieron de los panes presentados, cosa que no les estaba permitida ni a él ni a sus compañeros, sino sólo a los sacerdotes. ¿Y no habéis leído en la Ley que los sacerdotes pueden violar el sábado en el templo sin incurrir en culpa?

Pues os digo que aquí hay uno que es más que el templo. Si comprendierais lo que significa “quiero misericordia y no sacrificio”, no condenaríais a los que no tienen culpa. Porque el Hijo del hombre es señor del sábado.»

Meditación

Encontramos en el evangelio de hoy una manifestación del conflicto entre Jesús y las autoridades religiosas de su época entorno a prácticas religiosas como el ayuno, la pureza, la observancia del sábado, entre otras.

También hoy somos testigos de conflictos que surgen en diversas circunstancias y escenarios. Conflictos en la vida personal, en la casa, en el colegio, en el trabajo, en la comunidad, en la Iglesia, en las redes sociales, que además despiertan hipersensibilidades, etc. Los conflictos son una nota dentro de la escritura de la historia, son parte integrante del camino y del proceso de seguimiento cristiano.

Entonces, ¿Qué hacer? lo que llama la atención en Jesús, es que Él enfrenta a los conflictos. No usa violencia de ningún tipo; no ataca la persona ni piensa que en las diferencias; gana quien más poder o dominio muestra, Él hace prevalecer la misericordia sobre la observancia ciega de las normas y por esto proclama que hay que poner como eje central la dignidad de la persona. Ante el conflicto, Jesús es claro y aunque viene injustamente atacado y perseguido no entra en el juego de la venganza y el “desquite”. Jesús no deja turbar su corazón y sin embargo presenta la verdad de las cosas; no se esconde y sus palabras no son de ataque sino que habla con claridad haciendo ver la realidad de las cosas. Su actitud es liberadora y pacificadora.

Frente a el conflicto, Jesús propicia el diálogo, ilumina con el ejemplo, deja hablar escuchando con respeto. No evita al otro ni lo hace anónimo. Preguntémonos: ¿Qué tipos de conflictos vivimos en la familia, en la sociedad y en la Iglesia? ¿Cómo actuamos ante los conflictos que se nos presentan? ¿Hemos aprendido de Jesús lo que significa misericordia?
En este día de Fiesta Nacional recordemos el mensaje de nuestros obispos: “la paz es un bien que merece todos nuestros esfuerzos. Ningún colombiano puede negarse a participar en la superación de los problemas y situaciones conflictivas del país. Invitamos a no dejar a mitad de camino el esfuerzo que el país ha realizado por la paz y la reconciliación, que requiere nuevos aportes y nuevos horizontes, pero sobre todo el ánimo y compromiso de todos para que finalmente la paz sea una realidad”.

P. John Jaime Ramírez Feria

 

20 julio, 2018
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Mateo 11,28-30

En aquel tiempo, exclamó Jesús: «Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Cargad con mi yugo y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis vuestro descanso. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera.»

Meditación

Encontrarnos con un texto tan breve y tan bello del Evangelio nos permite ratificar cómo el Señor cumple sus promesas. En pasajes del profeta Isaías y del libro Sirácides se ve el anhelo que estaba presente en la memoria del Pueblo de Dios. La promesa del Mesías que vendría en búsqueda del abatido para darle consuelo, del desalentado para reanimarlo. Así se lanza una invitación: “A ver ustedes que andan con sed ¡vengan a tomar agua! No importa que estén sin plata, vengan no más. Pidan trigo para el consumo, y también vino y leche, sin pagar” (Is 55,1).

Esta manera de hablar de Jesús aviva la memoria, y el corazón se alegra. Él Señor transformaba la esperanza e invitaba a dar un paso más. Él es el manso y humilde de corazón, el que sabe acoger y dispensar la ternura.

Hoy también, Jesús pide que vayamos a Él; nos hace comprender que el camino de la fe no es la adhesión a una doctrina que debamos aprender, sino el seguimiento a una persona concreta: Jesús de Nazareth que viene a despertar en nosotros la verdadera esperanza, Él que ha venido a darnos la vida y que repara nuestras fuerzas. Así, podríamos tomar las palabras del salmista como cumplimiento de lo que hace el Señor: “…no olvides sus muchos beneficios, Él que todas tus culpas perdona, que cura todas tus dolencias, rescata tu vida de la fosa, te corona de amor y de ternura, satura de bienes tu existencia, mientras tu juventud se renueva como el águila” (103,1-3).

No olvidemos esta sentida invitación de Jesús: “Venid a mí”. Esta invitación es para todos porque en el camino de la vida, en la cotidianidad es posible experimentar sufrimientos, cansancios y desilusiones. Es posible que algunas veces las cosas no salgan como las esperábamos y que sintamos un yugo tan difícil de llevar; sentir como que no podemos más. Jesús nos muestra que el camino no es caer en el desespero y la soledad, en la pérdida del sentido de la vida y el encierro. Él nos dice: “ven a mí”; nos promete alivio, nos habla de encontrar el descanso, de apaciguar el corazón y recobrar nuestras fuerzas; nos da la certeza de su presencia: “no temas ni te acobardes que yo el Señor estaré contigo donde quiera que vayas”. Es verdad que “si el afligido invoca al Señor El lo escucha y lo libra de todas sus ansias”(Salmo 33).

Y así Jesús nos hace otra invitación: “Tomad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón”. Quién experimenta el descanso y el consuelo del Señor está llamado, con una actitud de mansedumbre y humildad, a darle alivio a su prójimo. Así lo explica San Pablo: “¡Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de los misericordias y Dios de toda consolación, que nos consuela en toda tribulación nuestra para poder nosotros consolar a los que están en toda tribulación, mediante el consuelo con que nosotros somos consolados por Dios! Pues, así como abundan en nosotros los sufrimientos de Cristo, igualmente abunda también por Cristo nuestra consolación” (Corintios1,3-5).

P. John Jaime Ramírez Feria

 

19 julio, 2018
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¡¡Prepárate para el 4 de agosto!! Un grupo de jóvenes, escandalosamente alegres, se reúne para compartir una tarde de oración en El Seminario de la Asunción en SANTIAGO. A las 17h tendremos Santa Misa y después una Hora Santa acompañada por Hakuna Group Music. Después para conocernos mejor tomaremos unas cervecitas y un picoteo. ¡Os invitamos a TODOS a hacer lío con nosotros!

¿Que es Hakuna?

Hakuna somos cristianos que compartimos un estilo de vida arrodillados ante Cristo Hostia. Creamos espacios de vida en los que contagiamos la Vida y tenemos el empeño de vivir con alegre cara de resucitados. Queremos hacer de la vida una fiesta y hacer de las fiestas momentos de vida. Nos expresamos habitualmente con música: Vivimos lo que cantamos y cantamos lo que vivimos. También con ella queremos recordar al mundo la belleza de la vida y mostrar la belleza de Cristo.

 

 

19 julio, 2018
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