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17 junio, 2019

Lectura del santo evangelio según san Mateo 5, 43-48

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: -«Habéis oído que se dijo: «Amarás a tu prójimo» y aborrecerás a tu enemigo. Yo, en cambio, os digo: Amad a vuestros enemigos, y rezad por los que os persiguen. Así seréis hijos de vuestro Padre que está en el cielo, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y manda la lluvia a justos e injustos.

Porque, si amáis a los que os aman, ¿qué premio tendréis? ¿No hacen lo mismo también los publicanos? Y si saludáis sólo a vuestros hermanos, ¿qué hacéis de extraordinario? ¿No hacen lo mismo también los gentiles? Por tanto, sed perfectos, como vuestro Padre celestial es perfecto.»

Palabra del Señor. Gloria a Ti, Señor Jesús.

Meditación

Con el pasaje del Evangelio de hoy se llega a la cima de la montaña de las Bienaventuranzas: “Sed perfectos como vuestro Padre celestial”. Jesús comunica una nueva mirada para entender y practicar la Ley de Dios que hace germinar un cambio de mentalidad, un cambio de actitud, y un cambio de situación; ahora se requiere que todas las acciones del discípulo hablen de Dios que es misericordia.

La fuente que tiene el cristiano para hacer algo extraordinario que supere la división, el odio y las enemistades es el mismo Dios, reconocido como Padre que hace nacer el sol para malos y buenos, y llover sobre justos e injustos. Sí, Jesús pide hacer algo extraordinario dejando que las acciones transparenten la riqueza del corazón de Dios. Entonces hacer distinciones entre buenos y malos, santos y pecadores, gente de preferencia personal y gente no deseada, no hace bien al alma.

Todo se resume el imitar a Dios porque quien no ama no ha conocido a Dios porque Él es Amor. Qué gran anuncio liberador hace Jesús: El amor es el principio y el fin de todo. La imitación que se pide al discípulo no es abstracta; es ver y aprender de Jesús que con sus palabras y acciones, con cada gesto, reveló la fuerza liberadora del amor; amor hasta la Cruz desde donde resuena el “Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen”.

El veneno de la crueldad no consiguió apagar la fuerza de amor de Jesús y así deja en evidencia que el odio, la ira y la venganza malgastan las fuerzas de la humanidad; vencer con el amor la fuerza bélica del odio; hacer el bien y rezar por quienes nos persiguen nos sitúa en la perla del evangelio porque si amamos solo a los que nos aman ¿qué mérito se tiene?

Como dice el Papa Francisco: “La misericordia no es un sentimiento pasajero, sino la síntesis de la Buena Noticia; es la opción de los que quieren tener los sentimientos del Corazón de Jesús, de quien quiere seriamente seguir al Señor, que nos pide: “Sed misericordiosos como vuestro Padre”. Así pues, que sea la misericordia la que guíe nuestros pasos, la que inspire nuestras reformas, la que ilumine nuestras decisiones. Que sea el soporte maestro de nuestro trabajo. Que sea la que nos enseñe cuándo hemos de ir adelante y cuándo debemos dar un paso atrás. Que sea la que nos haga ver la pequeñez de nuestros actos en el gran plan de salvación de Dios y en la majestuosidad y el misterio de su obra”.

Por tanto, en las manos de los creyentes está el mostrar un lenguaje nuevo, el lenguaje de la acogida, del perdón y la misericordia. La realidad pide de aquellos que han creído en el Señor un modo de vivir y de existir que manifieste la posibilidad de la reconciliación y de la libertad interior para vencer el mal a fuerza de bien.

17 junio, 2019
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Lectura del santo evangelio según san Mateo 5,38-42

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:-«Habéis oído que se dijo: «Ojo por ojo, diente por diente». Yo, en cambio, os digo: No hagáis frente al que os agravia. Al contrario, si uno te abofetea en la mejilla derecha, preséntale la otra; al que quiera ponerte pleito para quitarte la túnica, dale también la capa; a quien te requiera para caminar una milla, acompáñale dos; a quien te pide, dale, y al que te pide prestado, no lo rehuyas.»

Palabra del Señor. Gloria a Ti, Señor Jesús

Meditación
el pasaje del evangelio que se lee hoy forma parte de la unidad literaria que presenta el evangelista sobre la nueva justicia del Reino de Dios enseñada por Jesús en el monte de las Bienaventuranzas. Jesús no ha venido a abolir la Ley y los profetas sino a darle su plenitud; ha venido a revelar el verdadero rostro de Dios Padre y su reino de Amor.

Ahora Jesús cita un texto de la Ley antigua diciendo: «Habéis oído que se dijo: Ojo por ojo, diente por diente!”, abreviando el texto del Éxodo 21, 23-25: ”Vida por vida, ojo por ojo, diente por diente, pie por pie, quemadura por quemadura, herida por herida, golpe por golpe”. Para Jesús este principio perjudica la relación con Dios y con las personas. Para Él es principio claro que no se devuelva mal por mal.

“Pero yo les digo: no se venguen de quien les hace el mal”. Impresiona la fuerza de la Palabra de Jesús. ante cualquier tipo de violencia recibida, la reacción natural es pagar al otro con la misma moneda; Jesús pide retribuir el mal no con el mal, sino con el bien; sabiendo que este acto concede la libertad interior que no viene dada por la venganza, la violencia, el odio, el rencor.

San Pablo exhorta: “bendecid a los que os persiguen, no maldigáis… Sin devolver a nadie mal por mal; procurando el bien ante todos los hombres: en lo posible, y en cuanto de vosotros dependa, en paz con todos los hombres; no tomando la justicia por cuenta vuestra, queridos míos, no deis lugar a la cólera… si tu enemigo tiene hambre, dale de comer; y si tiene sed, dale de beber; haciéndolo así, amontonarás ascuas sobre su cabeza. No te dejes vencer por el mal; antes bien, vence al mal con el bien» (Rm 12, 14-21). El discípulo del Señor sabe que está llamado a superar la violencia recibida, de lo contario la espiral de la violencia lo invadirá hasta carcomer su corazón.

Por lo tanto, es saludable recordar las palabras del Papa Francisco, en su visita apostólica, a los pies del Crucificado de Bojayá dijo: “Colombia, abre tu corazón de pueblo de Dios y déjate reconciliar. No temas a la verdad ni a la justicia. Queridos colombianos: No tengan temor a pedir y a ofrecer el perdón… porque La violencia engendra más violencia, el odio más odio, y la muerte más muerte. Tenemos que romper esa cadena que se presenta como ineludible, y eso sólo es posible con el perdón y la reconciliación”.

17 junio, 2019
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Nos envían esta nota desde Caritas Valencia en Venezuela:

Con gran regocijo Cáritas de Valencia recibió ayer, sábado 15 de junio, una generosa cantidad de insumos provenientes de HEVEGA, Hermandad Venezolana en la Coruña-Galicia, y de la comunidad de fieles de la Parroquia de Santa Cruz.

Estos casi 110 kilos de mercancía fue recibida en la sede de esta organización de la Iglesia Católica, ubicada en Naguanagua, Edo. Carabobo.

Cáritas de Valencia adelanta un programa de atención nutricional a niños y niñas menores de 5 años, madres lactantes y mujeres embarazadas, esto bajo estrictos controles de seguimiento, según estándares internacionales.

Venezuela atraviesa en los actuales momentos una difícil situación, que no se ha dudado en catalogar como crisis humanitaria compleja.

Más de 4 millones de venezolanos se han visto forzados a salir de su tierra, según datos aportados por el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR, en inglés UNHCR, United Nations High Commissioner for Refugees).

Si es dramática la situación de los migrantes, no menos dramática la situación de los que permanecen en el país Caribeño. La crisis es tal, que aunque se consigan los productos alimenticios o los insumos médicos, su costo es inaccesible a la mayoría de la población. Siendo los sectores más vulnerables niños y ancianos.

Cáritas de Valencia impulsa programas de atención a estos sectores poblacionales tan necesitados. En este sentido ha sido una verdadera bendición está generosa ofrenda de HEVEGA. Hombres y mujeres, venezolanos y españoles que aún estando lejos, no están ausentes, y a través de una solidaridad efectiva, socorren a sus hermanos más golpeados por la crisis.

En nombre los tantos que se han beneficiar por este donativo: Mil gracias. O como decimos en Venezuela: «Dios se lo pague».

17 junio, 2019
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